CALABAZA VINATERA

(heb. qi·qa·yóhn).

Con el término hebreo qi·qa·yóhn se hace referencia a la planta que Jehová hizo crecer milagrosamente de la noche a la mañana para proporcionar sombra al profeta Jonás, que esperaba sentado en una cabaña los resultados de la profecía que había pronunciado contra Nínive. La planta le sirvió de gran alivio hasta que Jehová hizo que un gusano la atacase, con lo que se secó y dejó al profeta expuesto al sol implacable. (Jon 4:5-11.)

Se suelen apuntar dos posibilidades para traducir el término hebreo qi·qa·yóhn. Muchas versiones de la Biblia (BJ, NC, CI y otras) lo traducen “ricino” (Ricinus communis), planta perenne de crecimiento rápido y grandes hojas que alcanza una altura de 3 m. o más. Esta opción se debe a que Jerónimo señaló que qi·qa·yóhn podía referirse al ricino, así como a la similitud entre la palabra hebrea y la egipcia kiki. Otros eruditos y traductores se inclinan por la “calabacera” (Mod, Val) o “calabaza vinatera” (NM; véase A Hebrew and English Lexicon of the Old Testament, de Brown, Driver y Briggs, 1980, pág. 884), planta de hojas anchas clasificada en botánica como Cucurbita lagenaria.

La calabaza vinatera crece con rapidez. El Dictionnaire de la Bible (edición de F. Vigouroux, París, 1912, vol. 5, col. 1098) dice: “Se sabe que la calabaza vinatera crece con mucha rapidez en los países cálidos y que se usa para cubrir de verde las paredes de las casas y los cobertizos, donde se agarra como la enredadera de Virginia, impidiendo el paso del calor mediante su trama y sus grandes hojas [...]. En las pinturas simbólicas del relato de Jonás halladas en las catacumbas siempre aparece esta planta”. Así, el poder de Jehová hizo crecer milagrosamente en una noche una calabaza vinatera, que ya de por sí es de rápido crecimiento, para proteger a Jonás de los ardientes rayos del Sol.