Preguntas de los lectores

¿Es cierto que David, un hombre grato al corazón de Dios, trató despiadadamente a sus prisioneros, como concluyen algunos al leer 2 Samuel 12:31 y 1 Crónicas 20:3?

No. David simplemente impuso trabajos forzados a los prisioneros ammonitas. Su forma de actuar se ha entendido mal debido a la manera como vierten estos versículos algunas traducciones de la Biblia.

Al describir el trato al que David sometió a los ammonitas, estas versiones comunican la idea de que fue un hombre cruel y despiadado. Por ejemplo, la Reina-Valera de 1909 traduce 2 Samuel 12:31 de la siguiente manera: “Sacó además el pueblo que estaba en ella, y púsolo debajo de sierras, y de trillos de hierro, y de hachas de hierro; e hízolos pasar por hornos de ladrillos: y lo mismo hizo a todas las ciudades de los hijos de Amón”. En 1 Crónicas 20:3 se ofrece una lectura parecida.

Sin embargo, como indica el biblista Samuel Rolles Driver, la crueldad “es ajena a todo lo que conocemos del carácter y el talante de David”. Así, The Anchor Bible contiene el siguiente comentario: “David está organizando a los prisioneros en equipos de trabajo para la explotación económica del territorio conquistado, al parecer una práctica habitual en el caso de los reyes vencedores”. En esta misma línea de razonamiento, Adam Clarke señala: “El significado exacto es que los hizo esclavos y los empleó para hacerlos trabajar con las sierras para hacer trillos de hierro o trabajos de minería [...], haciendo hachas y fabricando ladrillos. Este pasaje no admite el significado de serrar, desmembrar, mutilar ni descuartizar a seres humanos, como tampoco sería admisible dicha conducta por parte de David con los ammonitas”.

Un buen número de traducciones modernas reflejan esta forma más acertada de entender el pasaje, dejando claro que no se puede culpar a David de trato inhumano.* La Nueva Versión Internacional (1999) dice así: “Expulsó de allí a sus habitantes y los puso a trabajar con sierras, trillos y hachas, y también los forzó a trabajar en los hornos de ladrillos. Lo mismo hizo con todos los pueblos amonitas” (2 Samuel 12:31). “Expulsó de allí a sus habitantes y los puso a trabajar con sierras, rastrillos y hachas. Lo mismo hizo con todos los pueblos de los amonitas.” (1 Crónicas 20:3.) La lectura que ofrece la Traducción del Nuevo Mundo también concuerda con el criterio más reciente de los hebraístas. “A la gente que había en ella, la sacó para ponerla a serrar piedras y a trabajo relativo a instrumentos agudos de hierro y a hachas de hierro, y los hizo servir en la fabricación de ladrillos.” (2 Samuel 12:31.) “A la gente que había en ella la sacó, y la mantuvo empleada en aserrar piedras y en trabajar con instrumentos agudos de hierro y en trabajar con hachas; y así fue como David procedió a hacer a todas las ciudades de los hijos de Ammón.” (1 Crónicas 20:3.)

David no sometió a los ammonitas derrotados a torturas atroces ni a una horrible carnicería. No copió los métodos crueles y sádicos que eran habituales en las guerras de aquella época.

[Nota]

Dependiendo de que se acepte el texto hebreo como está o con una diferencia de una letra, puede leerse “los puso con la sierra” o “los cortó (aserró) en pedazos”. Por otra parte, la palabra para “horno de ladrillos” también puede significar “molde de ladrillos”. Las dimensiones de dicho molde no permitirían introducir en él a ninguna persona.