Sábado 20 de diciembre

La montaña de los olivos tendrá que partirse por en medio (Zac. 14:4).

¿Qué representa esta montaña? ¿Por qué tiene que “partirse por en medio” y convertirse en dos montañas? ¿Y por qué dice Jehová “mis montañas”? (Zac. 14:5.) En la Biblia, las montañas pueden representar reinos, o gobiernos. Y la montaña de Dios se relaciona con bendiciones y protección (Sal. 72:3; Is. 25:6, 7). Por tanto, “la montaña de los olivos”, sobre la que Dios se pone de pie, representa la soberanía universal de Jehová, es decir, su derecho a ser el Gobernante Supremo del universo. ¿En qué sentido se parte en dos “la montaña de los olivos”? La montaña, situada al este de Jerusalén, se parte en el sentido de que Jehová establece un nuevo gobierno: el Reino mesiánico. Este gobierno secundario también pertenece a Dios, aunque él lo pone en manos de Jesucristo. Por esa razón, cuando “el monte de los Olivos” se divide y forma dos montañas, Jehová las llama “mis montañas” (Zac. 14:4, nota; 14:5). w13 15/2 3:8, 9

SEMANA DEL 15 DE DICIEMBRE

Cántico 1 y oración

Estudio Bíblico de la Congregación

Escuela del Ministerio Teocrático

Lectura de la Biblia: Josué 6 a 8 (10 min.)

Núm. 1: Josué 8:18-29 (4 min. o menos)

Núm. 2: ¿Qué prueba que alguien tiene el espíritu santo? (rs pág. 137 párr. 3–pág. 138 párr. 2) (5 min.)

Núm. 3: Adversario. El adversario más malvado es el Diablo (it-1 pág. 62) (5 min.)

Reunión de Servicio

Tema del mes: Compartamos las “cosas buenas” del tesoro que se nos ha confiado (Mateo 12:35a).

15 min. “¿Dirigimos bien nuestros cursos bíblicos?” Preguntas y respuestas. Después de analizar el párrafo 3, presente una demostración en dos partes en la que un publicador analiza con su estudiante el párrafo 8 del capítulo 15 del libro Enseña. En la primera parte, el publicador habla demasiado. En la segunda, el publicador le hace preguntas al estudiante para lograr que se exprese y descubrir así lo que piensa.

15 min. Una herramienta que nos prepara para dirigir mejor nuestros cursos bíblicos. Análisis con el auditorio sobre la sección de jw.org titulada “¿Qué te enseña la Biblia?” (ENSEÑANZAS BÍBLICAS > JÓVENES). ¿Cómo pueden estos ejercicios ayudarnos a dirigir mejor los cursos bíblicos que impartimos tanto a jóvenes como a adultos? ¿Cómo podemos aprovechar las preguntas que aparecen en ellos para llegar al corazón de los estudiantes? Incluya un monólogo en el que un publicador se vale de uno de estos ejercicios para pensar en preguntas eficaces que puede hacerle a su estudiante; claro, tomando en cuenta sus necesidades. Concluya animando al auditorio a esforzarse por llegar al corazón de sus estudiantes y a aprovecharse de las “cosas buenas” que tenemos para ser mejores maestros (Prov. 20:5).

Cántico 99 y oración