Viernes 12 de diciembre
Tan pronto como se hizo fuerte, su corazón se hizo arrogante y se buscó su propia ruina, y fue infiel a Jehová (2 Crón. 26:16).
Cuando Uzías se convirtió en un rey poderoso, se olvidó de que todos sus logros venían de Jehová. ¿Cuál es la lección? Que no se nos debe olvidar que las cosas buenas que pasan en nuestra vida y en nuestro servicio a Jehová vienen de él. En lugar de presumir de nuestros logros, debemos darle todo el mérito a Jehová (1 Cor. 4:7). Tenemos que ser humildes y admitir que somos imperfectos y necesitamos que otros nos corrijan. Un hermano que tiene más de 60 años escribió: “He aprendido a no darme demasiada importancia. Cuando alguien me corrige porque he cometido errores que reflejan inmadurez, me esfuerzo por mejorar y seguir adelante”. Si somos siempre humildes y tememos a Jehová, nos irá bien en la vida (Prov. 22:4). w23.09 38:10, 11
Sábado 13 de diciembre
Ustedes necesitan aguantar para que, cuando hayan hecho la voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido (Heb. 10:36).
Los primeros cristianos necesitaban aguantar. Además de los problemas normales de la vida, enfrentaban otras dificultades debido a su fe. Muchos sufrían la persecución de los líderes religiosos judíos y de las autoridades romanas, y también la oposición de su propia familia (Mat. 10:21). A veces tenían que luchar contra la influencia de los apóstatas, que intentaban dividir la congregación con sus enseñanzas falsas (Hech. 20:29, 30). A pesar de todo, esos cristianos aguantaron (Apoc. 2:3). ¿Cómo lo lograron? Meditando en ejemplos de aguante de las Escrituras Hebreas, como Job (Sant. 5:10, 11). Orándole a Jehová para pedirle fuerzas (Hech. 4:29-31). Y teniendo muy presente que él los recompensaría por su aguante (Hech. 5:41). Nosotros también podemos aguantar si tenemos la costumbre de meditar en los ejemplos de aguante que encontramos en la Biblia y en nuestras publicaciones. w23.07 29:5, 6
Domingo 14 de diciembre
Sigan buscando primero el Reino y la justicia de Dios, y entonces recibirán también todas esas cosas (Mat. 6:33).
Jehová y Jesús nunca nos darán por perdidos. Cuando el apóstol Pedro negó conocer a Cristo, se encontró frente a una decisión crucial en su vida. ¿Se rendiría? ¿O seguiría siendo discípulo de Cristo? Jesús le había rogado a Jehová por Pedro para que su fe no decayera. Luego le dijo a Pedro que había orado por él y que estaba seguro de que más adelante sería capaz de fortalecer a sus hermanos (Luc. 22:31, 32). ¡Cuánto debió animar a Pedro recordar estas palabras de Jesús! Nosotros también tendremos que tomar decisiones cruciales en nuestra vida. En esos momentos, Jehová tal vez se valga de pastores que con cariño nos den el ánimo que necesitamos para mantenernos fieles (Efes. 4:8, 11). Jehová cubrió las necesidades materiales de Pedro y de los demás apóstoles. Lo mismo hará en nuestro caso si ponemos el ministerio en primer lugar en la vida. w23.09 40:14, 15