32 Así que el hombre entró en la casa, y él* les quitó las correas a los camellos y les dio paja y alimento. También les llevó agua a él y a los hombres que iban con él para lavar sus pies.
41 De inmediato, ella se inclinó rostro a tierra y dijo: “Aquí estoy, dispuesta a ser su esclava, su sierva, para lavar los pies+ de los siervos de mi señor”.