Miércoles 22 de julio
Perdonaré su error y no me acordaré más de su pecado (Jer. 31:34).
Jehová le dijo a Jeremías las palabras del texto de hoy. El apóstol Pablo citó de este versículo cuando dijo: “No me acordaré más de sus pecados” (Heb. 8:12). ¿Qué significa esta expresión? En la Biblia, el verbo acordarse no siempre se refiere a traer de nuevo a la mente algo del pasado. A veces transmite la idea de actuar o tomar medidas. Por ejemplo, el delincuente que estaba clavado en un madero junto a Jesús le dijo: “Acuérdate de mí cuando entres en tu Reino” (Luc. 23:42, 43). Como es obvio, no le estaba pidiendo simplemente que en ese momento pensara en él. Y Jesús dio a entender que en efecto haría algo con ese hombre: resucitarlo. Por lo tanto, cuando Jehová dice que no se acordará más de nuestros pecados, quiere decir que no va a tomar medidas contra nosotros. Tampoco nos los va a echar en cara ni hoy ni mañana ni nunca, pues nos ha perdonado. w25.02 11 párrs. 14, 15
Jueves 23 de julio
El conocimiento del Santísimo es entendimiento (Prov. 9:10).
Para tener auténtico entendimiento tenemos que conocer las cualidades de Jehová, su propósito y lo que él ama y lo que odia. Pregúntese: “Teniendo en cuenta lo que conozco de Jehová, ¿qué decisión le agradará?” (Efes. 5:17). Para agradar a Jehová a veces tenemos que hacer cosas que decepcionen a nuestra familia o amigos. Por ejemplo, puede que unos padres con buenas intenciones presionen a su hija para que se case con un hombre que tiene dinero o que puede pagarles una buena dote aunque no esté fuerte espiritualmente. Claro, es normal que quieran que su hija no pase necesidades. Pero ¿quién la va a ayudar a fortalecer su amistad con Dios? ¿Qué piensa Jehová del asunto? Encontramos la respuesta en Mateo 6:33, donde se anima a los cristianos a seguir “buscando primero el Reino”. Aunque honramos a nuestros padres y respetamos a las personas de nuestra comunidad, lo más importante para nosotros es hacer feliz a Jehová. w25.01 17 párrs. 9, 10
Viernes 24 de julio
El Señor estuvo a mi lado y me fortaleció (2 Tim. 4:17).
Hoy día también hay oposición, así que necesitamos que Jehová nos ayude a seguir predicando con entusiasmo (Apoc. 12:17). ¿Por qué podemos estar seguros de que Jehová nos ayudará a cada uno de nosotros? Por la oración que hizo Jesús y que encontramos en el capítulo 17 de Juan. Él le pidió a su Padre que cuidara a los apóstoles, y Jehová lo escuchó. El libro de Hechos cuenta cómo Dios ayudó a los apóstoles a predicar con entusiasmo a pesar de la persecución. En su oración, Jesús también le pidió a Jehová que cuidara a los que pusieran su fe en el mensaje que predicaban los apóstoles. Y eso nos incluye a cada uno de nosotros. Así que podemos estar seguros de que Jehová continuará respondiendo la oración de Jesús y ayudándonos tal como lo hizo con los apóstoles (Juan 17:11, 15, 20). Puede ser que a medida que se acerque el fin sea más difícil predicar con entusiasmo. Pero Jesús nos aseguró que tendremos la ayuda necesaria (Luc. 21:12-15). w25.03 18 párrs. 13, 14