-
Notas de estudio de Romanos. Capítulo 5La Biblia. Traducción del Nuevo Mundo (edición de estudio)
-
-
la muerte reinó. Aquí se habla de la muerte como un “rey” que, desde los días de Adán, gobierna junto con otro “rey”, el pecado (Ro 6:12). Estos dos reyes imponen su “ley” (o fuerte influencia) sobre todos los seres humanos, quienes, al heredar la imperfección, no pueden evitar pecar y por lo tanto deben morir (Ro 7:23; ver la nota de estudio de Ro 8:2). Pero, gracias a que Cristo vino a la tierra y pagó el rescate, otro rey superior empezó a gobernar: la bondad inmerecida de Dios. Este rey gobierna sobre los que aceptan el regalo de Dios que “lleva a vida eterna” (Ro 5:15-17, 21).
reinó. Aquí se usa un verbo griego (basiléuō) que está relacionado con el sustantivo para “rey” (basiléus). Por eso se puede traducir correctamente como “reinar” o “llegar a ser rey” (Mt 2:22; Lu 19:14, 27). En la Biblia, este verbo se aplica a Jesucristo (Lu 1:33; 1Co 15:25) y a Jehová Dios (Ap 11:15, 17; 19:6), que reinan en el cielo. También se aplica a los cristianos ungidos fieles, que tienen la esperanza de reinar sobre la tierra (Ro 5:17b; Ap 5:10; 20:4, 6; 22:5). Sin embargo, en este contexto, Pablo lo usa en sentido figurado para hablar del pecado, la muerte y la bondad inmerecida.
quien tiene cierto parecido con el que iba a venir. El primer ser humano, Adán, tiene cierto parecido con Jesucristo. Ya en el jardín de Edén, cuando Jehová Dios iba a sentenciar a Adán y Eva, se prometió que Jesús iba a venir (Gé 3:15). Tanto Adán como Jesús eran seres humanos perfectos. Y los dos también eran padres. Adán fue el padre biológico de todos los seres humanos pecadores (Gé 1:28). Y Jesús es padre porque es el “Agente Principal de la vida” nombrado por Dios y el “Padre Eterno” de los seres humanos obedientes (Hch 3:15; Is 9:6). Cuando Adán, que era un hombre perfecto, desobedeció a Dios, les pasó una deuda a todos sus descendientes, el pecado. Y el único que podía pagar esa deuda y rescatarlos tenía que ser otro hombre perfecto, Jesús. Así se cumplía el principio de dar “vida por vida” (Dt 19:21). Por eso Pablo dijo en 1Co 15:45: “Así está escrito: ‘El primer hombre, Adán, se convirtió en un ser vivo’. El último Adán se convirtió en un espíritu que da vida”. El término griego que en este versículo de Romanos se traduce como “parecido” (týpos) significa literalmente ‘tipo’ o ‘modelo’. Así que la frase “quien tiene cierto parecido con” también podría traducirse como “quien es un tipo (o “modelo”) de”. Ahora bien, no hay ningún parecido entre la obediencia a Jehová de Jesús y la desobediencia rebelde de Adán.
-