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Notas de estudio de Romanos. Capítulo 15La Biblia. Traducción del Nuevo Mundo (edición de estudio)
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la raíz de Jesé. Aquí Pablo usa las palabras de Isaías de que “las naciones” pondrían su esperanza en “la raíz de Jesé” para demostrar que personas de las naciones podrían formar parte de la congregación cristiana. El apóstol está citando la traducción de la Septuaginta de Is 11:10, donde se predice que el futuro Mesías sería llamado “la raíz de Jesé” (comparar con Ap 5:5, donde se llama a Jesús “la raíz de David”; ver también Ap 22:16). Jesé fue el padre de David (Rut 4:17, 22; 1Sa 16:5-13). Normalmente, la raíz de un árbol o de cualquier otra planta viene antes que el tronco o las ramas. Por eso, podría parecer más lógico decir que Jesé (o su hijo David) era la raíz de la que vendría Jesús. Y es que el Mesías no fue antepasado de Jesé (o de David), sino descendiente suyo (Mt 1:1, 6, 16). Sin embargo, la idea de que Jesús es la raíz de Jesé cuenta con el apoyo de otros pasajes bíblicos. Por un lado, la línea genealógica de Jesé se mantiene viva gracias a Jesús porque él es inmortal (Ro 6:9). Por otro lado, la posición de Jesús con respecto a sus antepasados ha cambiado, ya que ha recibido autoridad como Juez y Rey celestial (Lu 1:32, 33; 19:12, 15; 1Co 15:25). Además, el propio David lo llamó proféticamente “mi Señor” (Sl 110:1; Hch 2:34-36). Y, por último, la vida de Jesé en la tierra durante el futuro Milenio dependerá de Jesús, ya que a él también se le aplicarán los beneficios del rescate. Así, Jesús se convertirá en el “Padre Eterno” de Jesé y de David (Is 9:6).
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