Nota
b Dice la Cyclopædia de M’Clintock y Strong, tomo VIII, página 396: “Antes del tiempo de Constantino no se reconocía que el clero ocupara algún rango distinto en el estado; pero cuando se adoptó el cristianismo como la religión del Imperio Romano, sus ministros fueron considerados como que ocupaban el lugar de los sacerdotes paganos cuyas supersticiones habían llegado a estar desprestigiadas.”