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Lealtad a la organización de JehováLa Atalaya 1964 | 15 de diciembre
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ni enajenar su afecto a su hacedor, Jehová Dios. Vemos que las personas están siendo alimentadas con alimento espiritual edificante que produce crecimiento y madurez. Como Jesús instruyó a Pedro, ‘las ovejas están siendo apacentadas.’ (Juan 21:15-17) La organización es madura y se está madurando más cada día. Tenemos conocimiento de doctrina segura, sin necesidad de estar inseguros acerca de nuestra relación con Dios ni vacilar acerca de lo que es su voluntad. Hay alimento, alimento espiritual en abundancia. Tenemos el mejor equipo con el cual trabajar, en publicaciones, Biblias, instrucciones y consejo animador. Seguramente en la sociedad teocrática hay un lugar floreciente, próspero y seguro en el cual vivir, e Isaías 32:18 lo describe bien: “Mi pueblo debe morar en un lugar de habitación pacífico y en residencias de plena confianza y en descansaderos tranquilos.” Esta condición habrá de proseguir eternamente. Sí, como Abrahán, podemos estar satisfechos. En esta sociedad del nuevo mundo de testigos de Jehová estamos rodeados de personas leales a Dios; son sus amigos y él no se avergüenza de ser llamado su Dios. Adhiérase tenazmente a Jehová, entonces, viva en armonía con su Palabra, trabaje con su pueblo, sí, viva eternamente con la organización de Jehová.
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Probándose fiel en asuntos pequeñosLa Atalaya 1964 | 15 de diciembre
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Probándose fiel en asuntos pequeños
“¡Bien hecho, buen esclavo! Porque has probado ser fiel en un asunto muy pequeño, ten autoridad sobre diez ciudades.”—Luc. 19:17.
1. ¿A qué nos enfrentamos diariamente en la vida, y cómo reacciona la gente?
CADA día de nuestra vida nos enfrentamos a asuntos pequeños. Quizás sean partes de un problema, un dolor, detalles de un trabajo que hacer, una medida de las responsabilidades que tenemos, quizás algunas de las ocasiones felices de que disfrutamos, o quizás sea un asunto un poco extra que hayamos asumido, para ayudar a otra persona. Nos encargamos de muchas de estas cosas pequeñas, pero también muchas no se atienden. Parece que algunas personas tienen la capacidad de encargarse de mucha responsabilidad, mientras que otras se perturban fácilmente a causa de cuidados limitados. Algunas personas aceptan cada día según viene y cuidan del asunto más apremiante a la mano, sin embargo esperando encargarse de muchas otras responsabilidades y haciéndolo calmadamente, mientras que otros se hallan frustrados si tienen más que el trabajo inmediato que hacer. Se producen mucha preocupación acerca de detalles que todavía están en el futuro. Cruzan puentes antes de que estén construidos, y muchos que jamás tendrán que construirse. Debe haber equilibrio en nuestro modo de pensar. “El cuidado ansioso en el corazón del hombre es lo que lo agobiará, mas la palabra buena es lo que hace que se regocije.”—Pro. 12:25.
2. (a) ¿Qué añade a nosotros el ser miembros de la organización de Dios? (b) ¿Qué cambio produce esto en un individuo?
2 Al ser miembros de la organización de Dios asumimos muchos más asuntos pequeños además de aquellos a los que ya nos enfrentamos cada día. Estos incluyen estudio bíblico, asistir a las reuniones para más alimento espiritual, participar en la predicación de las buenas nuevas del reino de Dios, poner el ejemplo correcto en la vida de familia, y en hábitos limpios de vivir.
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