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¡Felices son aquellos a quienes se halle vigilando!La Atalaya 1984 | 1 de diciembre
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¡Felices son aquellos a quienes se halle vigilando!
“¡Felices son aquellos esclavos a quienes el amo al llegar halle vigilando!” (LUCAS 12:37.)
1. ¿Por qué ‘se han mantenido siempre en expectación de él’ los siervos de Jehová?, pero ¿qué pregunta se puede hacer respecto a las iglesias de la cristiandad?
“JEHOVÁ es un Dios de juicio. Felices son todos los que se mantienen en expectativa de él.” (Isaías 30:18.) Desde que Jehová dio el anuncio de que la Serpiente sería derrotada finalmente y de que habría liberación mediante la Descendencia Prometida, sus fieles siervos han vivido en expectación del cumplimiento de dicha promesa (Génesis 3:15). Pero ¿están los teólogos de la cristiandad ayudando a los miembros de sus iglesias a mantenerse vigilantes respecto a esa liberación final que nos librará de Satanás y su descendencia?
2. ¿Por qué deberían estar las “naciones” en expectación de “Silo”?
2 En la profecía que dio en su lecho de muerte, Jacob predijo que la Descendencia de la promesa vendría mediante la tribu de Judá. Al dar a la Descendencia el nombre simbólico de Silo, Jacob declaró que “a él pertenecerá la obediencia de los pueblos”. De acuerdo con la Versión de los Setenta, en griego, Silo “será la expectación de las naciones” (Génesis 49:10). Con más razón deberían las “naciones” estar esperando a Silo debido a que Jehová dijo a Abrahán, abuelo de Jacob, lo siguiente: “Por medio de tu descendencia ciertamente se bendecirán todas las naciones de la tierra” (Génesis 22:18). Pero primero esta Descendencia, Silo, o el Mesías, tendría que venir a la Tierra entre los descendientes de Abrahán y nacer en la tribu de Judá.
Resto de judíos vigilantes
3. ¿Qué declara Lucas sobre la expectación del pueblo judío en 29 E.C.? ¿Confirma esto la historia?
3 El historiador judío Lucas declara que “en el año decimoquinto del reinado de Tiberio César [29 E.C.]”, “[estaba] el pueblo en expectativa y todos discurriendo en sus corazones acerca de Juan [el Bautizante]: ‘¿Acaso será él el Cristo [hebreo: Mashíach, Mesías]?’” (Lucas 3:1, 15). ¿Confirma la historia seglar esta declaración de Lucas? En la nueva edición en inglés del libro History of the Jewish People in the Age of Jesus Christ, de Emil Schürer, se hace la siguiente pregunta: “¿Se mantuvo constantemente viva entre la gente esta esperanza [la expectación mesiánica]?”. En contestación, declara: “Durante los últimos siglos precristianos, y especialmente en el primer siglo A.C., una vez más cobró gran vida, tal como lo muestran de manera tan decisiva los Pseudepigrapha [literatura apocalíptica judía], los Qumram [escritos de una comunidad del mar Muerto], Josefo y los Evangelios. [...] Las visiones del libro de Daniel [...] ejercieron profunda influencia en la formación de la idea mesiánica”.
4, 5. a) ¿Por qué esperaban los judíos al Mesías en aquel entonces, y cómo se confirma esto? b) ¿Qué clase de Mesías esperaban muchos judíos?, pero ¿a quiénes reveló Jehová la venida del verdadero Mesías?
4 Al comentar sobre Mateo 2:2, cierto erudito escribió: “En aquel tiempo predominaba la expectación de que cierto personaje extraordinario iba a aparecer en Judea. Los judíos esperaban ansiosamente la venida del Mesías. Mediante calcular el tiempo que Daniel menciona (cap. IX. Da 9:25-27), sabían que se acercaba el período en que debería aparecer el Mesías”. También se puede declarar que los historiadores romanos Suetonio y Tácito, al igual que los historiadores judíos Josefo y Filón, mencionan este estado de expectación. La publicación francesa Manuel Biblique, por Bacuez y Vigouroux (tomo 3, página 191), confirma esto, y declara: “La gente sabía que las setenta semanas de años fijadas por Daniel estaban llegando a su fin; a nadie le sorprendió oír a Juan el Bautista anunciar que el reino de Dios se había acercado”.
5 Por lo tanto, hay prueba histórica de que los judíos esperaban la llegada del Mesías, o la Descendencia Prometida, y de que esta expectación se debía al hecho de que vigilaban en espera del cumplimiento de una profecía respecto a tiempoa (Daniel 9:24-27). Es cierto que la mayoría de los judíos del primer siglo que pertenecían a las diversas sectas del judaísmo esperaban a un Mesías político que, como se declara en The Concise Jewish Encyclopedia, “destruiría a los enemigos de Israel y establecería una era perfecta de paz y perfección”. Pero un resto de judíos fieles vigilaban atentamente en espera del verdadero Mesías. Entre éstos estuvieron Zacarías y Elisabet, los padres de Juan el Bautizante, Simeón, Ana, José y María (Mateo 1:18-21; Lucas 1:5-17, 30, 31, 46, 54, 55; 2:25, 26, 36-38). Fue a éstos, y no a los líderes religiosos del judaísmo, a quienes Jehová confirmó lo que la profecía de tiempo dada por Daniel les había permitido que esperaran con vigilancia, a saber, la venida de la Descendencia Prometida, o Mesías, ‘cuando llegara el límite cabal del tiempo’. (Gálatas 4:4.)
Vigilancia de los cristianos primitivos
6. ¿Cómo se criaba a los jóvenes judíos, y cómo contribuyó esto a que algunos de ellos llegaran a ser discípulos de Jesús?
6 José y María sabían que el niño que ellos estaban criando, Jesús, había de llegar a ser el Mesías. Al hablar acerca de su crianza, The New Encyclopædia Britannica declara: “Lo más probable es que Jesús creciera en el ambiente piadoso cultivado en el hogar y en la sinagoga (que incluía el estudio de la Biblia, la obediencia a la Ley, la oración y la expectación de la venida final del Mesías)”. En otros jóvenes que fueron criados en los hogares del fiel resto judío se inculcó la esperanza mesiánica, y esta expectación apropiada permitió que por lo menos algunos de ellos aceptaran con prontitud la invitación de llegar a ser discípulos de Jesús. (Marcos 1:17-20; Juan 1:35-37, 43, 49.)
7. a) ¿Enseñó Jesús que el Reino se halla dentro del cristiano individual? b) ¿Respecto a qué tenían que mantenerse vigilantes los cristianos?
7 Hacia el fin de su ministerio terrestre, Jesús enseñó a sus discípulos a mantenerse vigilantes respecto a su futura “presencia” y la venida de su Reino. La Britannica declara: “Estos temas tradicionales del fin del mundo, el Juicio Final y el nuevo mundo de Dios no faltan en los dichos de Jesús que se conservan en la tradición evangélica. Así, Jesús de ningún modo ha transformado el Reino del Cielo en una experiencia puramente religiosa del alma humana del individuo ni dado a la expectación escatológica judía el sentido de un proceso evolutivo inmanente en el mundo, ni de una meta que pudiera alcanzarse mediante esfuerzo humano. [...] Él ni compartió ni alentó la esperanza en un mesías nacional [...] ni dio apoyo a los esfuerzos de los zelotes para acelerar la venida del Reino de Dios”. No; él dio a los cristianos una señal que tenía diversos aspectos, mediante la cual podrían reconocer primero la proximidad de la destrucción de Jerusalén, y entonces, mucho después, discernir la ‘señal de su presencia y de la conclusión del sistema de cosas’. (Mateo 24:3 a 25:46; Lucas 21:20-22.)
8. ¿Qué muestra que Jesús no creía que dentro de muy poco entraría en el Reino?, y, por eso, ¿qué consejo dio a sus seguidores?
8 Librepensadores y hasta algunos teólogos de la cristiandad afirman que los cristianos primitivos creían que la parousía, o presencia, de Cristo acontecería en el tiempo de ellos. Hasta hay quienes sugieren que Jesús mismo creía que él entraría en su Reino muy pronto. Pero en las ilustraciones de los talentos y las minas Jesús mostró que sería solo “después de mucho tiempo” cuando regresaría con poder real y ajustaría cuentas con los esclavos a quienes él había confiado sus pertenencias (Mateo 25:14, 19; Lucas 19:11, 12, 15). Y en su profecía de la ‘señal de su presencia y de la conclusión del sistema de cosas’ admitió que “ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino solo el Padre” sabía ‘el día y la hora’ en que vendría el fin. Añadió: “Manténganse alerta, pues, porque no saben en qué día viene su Señor”. (Mateo 24:3, 14, 36, 42.)
9. ¿Dio el apóstol Pablo la impresión de que creía que la presencia de Cristo fuera inminente en su día? Explique.
9 En cuanto a la creencia de los cristianos primitivos respecto a la inminencia de la presencia de Cristo, una obra de referencia eruditab declara: “El suponer que Pablo esperaba pronto la parusía, según 1 Tesalonicenses, está lejos de ser irrefutable. Ya en 1 Tesalonicenses 5:10 Pablo mostró estar consciente de la posibilidad de su muerte. No se puede descartar la posibilidad de que al hablar de ‘nosotros’ en 1 Tesalonicenses 4:15 y 17 Pablo se estaba identificando con la última generación, sin que necesariamente supusiera que él mismo pertenecía a ella”. En su segunda carta a Timoteo, Pablo declaró claramente que no esperaba recibir su recompensa sino hasta “aquel día”, el día de la “manifestación” de Cristo en su Reino, cuando llegara el tiempo en que Él ‘juzgaría a los vivos y a los muertos’. (2 Timoteo 4:1, 8.)
10. ¿Cómo resultó ser salvador de vidas en el caso de los cristianos de Judea del primer siglo el que, apropiadamente, se mantuvieran a la expectativa como cristianos?
10 Mientras esperaban la presencia de Jesucristo y la llegada de su Reino, los cristianos habían de mantenerse vigilantes. Apropiadamente, el que los cristianos judíos se mantuvieran a la expectativa les permitió reconocer la señal que Jesús había dado respecto a la cercana destrucción de Jerusalén (Lucas 21:20-24). Cuando Cestio Galo atacó a Jerusalén en 66 E.C., los cristianos vigilantes se aprovecharon de la súbita e inexplicable retirada de él para huir tanto de la ciudad como del territorio circunvecino a ésta en Judea. De acuerdo con los historiadores de la iglesia primitiva Hegesipo, Eusebio y Epifanio, los cristianos de Judea se refugiaron al otro lado del Jordán en un lugar llamado Pela. El que se mantuvieran despiertos en sentido espiritual los libró de la muerte o del cautiverio cuando los ejércitos romanos, bajo el mando del general Tito, regresaron en 70 E.C. y destruyeron a Jerusalén. ¡Qué felices han de haberse sentido aquellos cristianos por haberse mantenido vigilantes!
La expectación cristiana después del 70 E.C.
11, 12. ¿Qué actitud apropiada habían de manifestar los cristianos después de la destrucción de Jerusalén en 70 E.C., y cómo los protegería esto?
11 Puesto que la presencia de Jesús habría de acontecer solo “después de mucho tiempo”, ¿qué actitud apropiada habían de manifestar los cristianos después de la destrucción de Jerusalén en 70 E.C. y durante los siglos por venir hasta el tiempo del fin? ¿Habría de quitársele el calor de la vitalidad a la expectación cristiana, “meterla en hielo”, por decirlo así? ¡No! El apóstol Juan escribió sus tres cartas y la Revelación, o Apocalipsis, después de 70 E.C. En su primera carta, Juan da advertencia en contra del “anticristo”, y dice a los cristianos que se mantengan en unión con Cristo mientras esperan Su “presencia” y Su manifestación (1 Juan 2:18, 28; 3:2). En las tres cartas, Juan advierte contra los apóstatas. En cuanto a la Revelación, desde el principio hasta el final está orientada hacia la venida de Cristo en la gloria de su Reino, y su penúltima expresión es: “¡Amén! Ven, Señor Jesús”. (Revelación 22:20.)
12 Los cristianos tenían que estar orientados hacia la parousía. Es decir, día tras día tenían que vivir en expectación de la “presencia” de Cristo. Ernst Benz, profesor de historia eclesiástica, escribe: “Las ‘últimas cosas’ eran las primeras cosas, en términos de urgencia, para los fieles de la iglesia primitiva. El tema central de su fe y esperanza era el venidero Reino de Dios”. Aunque el Reino no llegara durante su vida, esta actitud apropiada de expectación protegería a los cristianos contra la soñolencia espiritual y contra el envolverse en el mundo de Satanás. (1 Juan 2:15-17.)
13, 14. ¿Qué dos extremos existían entre los cristianos apóstatas del segundo y tercer siglos de la E.C.?
13 Cierto es que, a medida que se desarrollaba la apostasía después de la muerte de los apóstoles, hubo quienes se formaron ideas erróneas respecto a la proximidad de la venida de Cristo en su Reino. En su obra The Early Church and the World (La iglesia primitiva y el mundo), C. J. Cadoux declara: “Tanto Ireneo [del segundo siglo E.C.] como Hipólito [de fines del segundo siglo E.C. y principios del tercero] creían que era posible calcular con cierto grado de exactitud el tiempo en que vendría el fin”. Algunos, debido a cronología inexacta, pensaban que casi habían pasado 6.000 años de historia humana y que el advenimiento del séptimo milenio estaba cerca. Por supuesto, estaban equivocados. Pero por lo menos estaban esforzándose por mantenerse despiertos en sentido espiritual.
14 Por otro lado, la mayoría de los cristianos apóstatas perdieron todo sentido de urgencia y de expectación respecto al Reino. El Theological Dictionary of the New Testament nos informa: “Al dejar que influyera en ellos la [filosofía] metafísica de Platón y la ética de los estoicos, los apologistas cristianos [los “padres” de la iglesia del segundo siglo y de principios del tercero] dieron poco uso al concepto del reino de Dios. En cuanto a la escatología de ellos, está dominada por la idea de la perfección del cristiano individualmente. [...] Los conceptos griegos de la inmortalidad, la vida eterna y el conocimiento son más importantes que el concepto bíblico del [Reino de Dios]. [...] De manera similar, en Orígenes [c. 185–c. 254 E.C.] [...] apenas hay lugar para el mensaje bíblico del reino de Dios”.
15. A medida que se desarrolló la apostasía, ¿qué actitud adoptaron las iglesias que gozaban de reconocimiento respecto a la enseñanza relacionada con las “últimas cosas”?
15 Principalmente, ésta fue la actitud que imperó durante siglos entre las llamadas iglesias cristianas. The Encyclopædia Britannica revela: “Desde el tiempo del emperador romano Constantino (que murió en 337), se ha entendido que el reconocimiento político del cristianismo es una esperanza en el Reino de Cristo ya realizada. La escatología futurista continuó existiendo entre las sectas clandestinas bajo represión”. “En el período que precedió a la Reforma del siglo XVI, grupos heréticos [...] acusaron a la Iglesia de Roma de haber traicionado la expectación escatológica caracterizada por inminencia que se tenía originalmente”.
‘Felices son aquellos a quienes se halle vigilando’
16. ¿Qué grupos aparecieron en el siglo XIX, y qué creían algunos de ellos?
16 Puesto que “las iglesias cristianas que gozaban de mayor reconocimiento” ya no se mantenían vigilantes respecto a la presencia de Cristo y su investidura con poder del Reino, quedó de parte de los “grupos heréticos”, como dichas iglesias los llamaban, mantenerse vigilantes. En el siglo XIX aparecieron varios de estos grupos en países donde la Biblia y los medios para estudiarla estaban al alcance de la gente común. Las iglesias principales, para quienes había dejado de tener sentido toda enseñanza respecto a las “últimas cosas”, llamaban desdeñosamente adventistas o milenarios a dichos grupos, puesto que éstos vigilaban en espera del segundo advenimiento de Cristo y creían que Cristo reinaría por mil años. Muchos de estos grupos esperaban que Cristo volvería a la Tierra para establecer su Reino milenario. Algunos de ellos calcularon que el segundo advenimiento de Cristo acontecería en 1835 (los irvinguistas, en Inglaterra), 1836 (los seguidores de Bengel, en Alemania), 1843 (los seguidores de Miller, en los Estados Unidos) y 1889 (grupo menonita de Rusia).
17, 18. ¿Cómo reaccionaron las iglesias reconocidas de la cristiandad?, pero ¿qué dijo Jesús que buscaría cuando ‘llegara’?
17 Por supuesto, “las iglesias cristianas que gozaban de mayor reconocimiento” se regocijaron cuando tales predicciones fallaron. Ciertamente la Iglesia Católica, las iglesias ortodoxas y las principales iglesias protestantes no cometieron errores como aquéllos. Para ellas, la enseñanza sobre las “últimas cosas” ‘carecía de significado’. Hacía mucho tiempo que habían cesado de ‘mantenerse alerta’. (Marcos 13:37.)
18 Sin embargo, Jesús dijo a sus discípulos: “¡Felices son aquellos esclavos a quienes el amo al llegar halle vigilando! [...] ¿Quién es verdaderamente el mayordomo fiel, el discreto, a quien su amo nombrará sobre su servidumbre para que siga dándoles su medida de víveres a su debido tiempo? ¡Feliz es aquel esclavo, si al llegar su amo lo hallare haciéndolo así!”. (Lucas 12:37-43.)
19, 20. a) ¿Qué grupo apareció en la escena en la séptima década del siglo pasado, y por qué se desasociaron de otros grupos? b) ¿Qué revista llegó a ser el órgano oficial de este grupo, y cómo ha ayudado esta revista a una cantidad cada vez mayor de cristianos verdaderos?
19 Entre los llamados grupos heréticos que durante el último tercio del siglo XIX estaban vigilando para notar la señal de la vuelta de Cristo había un grupo de personas que estudiaban la Biblia, presidido por Charles Russell, en Pittsburgo, Estados Unidos. Russell escribió: “Desde 1870 hasta 1875 fue un tiempo de aumento constante en gracia, en conocimiento y en amor a Dios y Su Palabra. [...] No obstante, en aquel entonces solamente estábamos percibiendo el bosquejo del plan de Dios y desaprendiendo muchos errores que habíamos acariciado por mucho tiempo. [...] Nos sentimos grandemente apenados a causa del error de los segundo-adventistas, que esperaban a Cristo en la carne”.
20 Russell y sus asociados entendieron en poco tiempo que la presencia de Cristo sería invisible. Se desasociaron de otros grupos y, en 1879, comenzaron a publicar alimento espiritual en Zion’s Watch Tower and Herald of Christ’s Presence (La Torre del Vigía de Sión y Heraldo de la Presencia de Cristo). Desde el primer año en que se publicó, esta revista señaló al año 1914, a base de sólidos cálculos bíblicos, como una fecha que señalaría una nueva época en la cronología bíblica. Por eso, cuando la presencia invisible de Cristo comenzó en 1914, ¡qué felices se sintieron aquellos cristianos de que se les hubiera hallado vigilando! Por más de un siglo, esta revista, que ahora se llama La Atalaya... Anunciando el Reino de Jehová ha ayudado a una cantidad cada vez mayor de cristianos verdaderos a ‘seguir mirando y mantenerse despiertos’ (Marcos 13:33). En el siguiente artículo se considerará cómo, exactamente, se ha hecho esto.
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¡Manténganse listos!La Atalaya 1984 | 1 de diciembre
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¡Manténganse listos!
“Manténganse listos, porque a una hora que menos piensen viene el Hijo del hombre.” (LUCAS 12:40.)
1. ¿Qué dijo Cristo acerca de lo necesario de mantenerse alerta?
JESUCRISTO instó a sus seguidores a estar alerta. Por ejemplo, dijo: “Ustedes, pues, estén alerta; les he dicho todas las cosas de antemano. [...] Y entonces verán al Hijo del hombre viniendo en las nubes con gran poder y gloria. [...] Respecto a aquel día o la hora, nadie sabe, ni los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. Sigan mirando, manténganse despiertos, porque no saben cuándo es el tiempo señalado. Es semejante a un hombre que, viajando al extranjero, dejó su casa y dio la autoridad a sus esclavos, a cada uno su trabajo, y mandó al portero que se mantuviera alerta. Por lo tanto manténganse alerta, porque no saben cuándo viene el amo de la casa, si tarde en el día o a medianoche o al canto del gallo o muy de mañana; para que cuando llegue de súbito, no los halle durmiendo. Mas lo que les digo a ustedes, a todos lo digo: Manténganse alerta”. (Marcos 13:23-37.)
2. ¿Por qué implica vigilancia la oración modelo, pero cómo han restado vitalidad las iglesias de la cristiandad la espera por el Reino?
2 Los artículos anteriores han provisto prueba abundante de fuentes neutrales que muestran que las iglesias de la cristiandad no se han ‘mantenido alerta’. De acuerdo con The Catholic Encyclopedia, éstas han restado vitalidad a la espera por el Reino al afirmar que “el reino de Dios significa [...] la gobernación de Dios en nuestro corazón”, quitando así todo sentido a la oración modelo, o el padrenuestro. Sin embargo, The New Encyclopædia Britannica declara: “Las peticiones del padrenuestro presuponen la circunstancia profundamente angustiosa de que se está insultando el nombre y la voluntad de Dios, de que su Reino todavía no ha venido”. Sí, la oración modelo presupone un estado de vigilancia. ¿Qué cosas, específicamente, tenían que seguir esperando en estado alerta los cristianos?
¿Respecto a qué estar “alerta”?
3. ¿Por qué no podían los cristianos pasar por alto el factor tiempo?
3 Un examen cuidadoso de las profecías bíblicas relacionadas con las “últimas cosas” revela las cosas específicas respecto a las cuales los cristianos tienen que ‘mantenerse alerta’. Primero, no habían de perder de vista el factor tiempo, pues Jesucristo habló de un “tiempo señalado” que solo su Padre conocía (Marcos 13:32, 33). Además, Jesús dijo a sus discípulos que Jerusalén sería ‘pisoteada por las naciones, hasta que se cumplieran los tiempos señalados de las naciones [gentiles]’ (Lucas 21:24). Naturalmente, Jesús proveyó esta información a sus discípulos para ayudarles a identificar el tiempo del fin, ya que ésta es parte de Su respuesta a la pregunta: “Maestro, ¿cuándo realmente serán estas cosas, y qué será la señal cuando estas cosas están destinadas a suceder?”. (Lucas 21:7.)
4. ¿En espera de qué “señal” tenían que mantenerse alerta los cristianos?
4 Además de prestar atención al factor tiempo, los cristianos tenían que estar alerta a la “señal” que se había pedido, la cual se menciona también en Mateo 24:3 y Marcos 13:4. Esta señal de muchos rasgos —que incluye guerras internacionales, hambres, terremotos, pestes y la persecución de cristianos verdaderos— estaría enlazada con el cumplimiento de profecías respecto a tiempo para identificar la “generación” que ‘no pasaría de ningún modo’ hasta que sí ocurrieran todas las cosas que habían de suceder en el tiempo del fin. (Lucas 21:10-12, 32.)
5. ¿De qué manera estaría Cristo con sus verdaderos seguidores durante el transcurso de los siglos? Pero ¿era esto todo lo que él quería decir cuando dio la señal de su “presencia”?
5 ¿Qué acontecimientos importantes relacionados con “la conclusión del sistema de cosas” anunciaría esta señal? Los discípulos de Jesús le preguntaron: “¿[...] qué será la señal de tu presencia [en griego, parousía]?” (Mateo 24:3). ¿Qué significaría la “presencia” de Cristo? Significaría mucho más que el hecho de que él estuviera en sentido espiritual con sus verdaderos seguidores cuando éstos se reunieran o llevaran a cabo su misión de hacer discípulos. Él estaría apoyando a sus seguidores de esta manera durante el transcurso de los siglos (Mateo 18:20; 28:18-20). Aun los teólogos de la cristiandad reconocen que la palabra “presencia” adquirió un significado especial. The New International Dictionary of New Testament Theology declara: “La idea de la parousía ahora llega a estar estrechamente ligada a la expectación de la iglesia respecto a que Cristo aparecería al final de las edades”. De principio a fin, las Escrituras Griegas Cristianas exhortan a los cristianos a vivir a la expectativa de la presencia de Cristo. (Mateo 24:3, 27, 37, 39; Santiago 5:7, 8; 2 Pedro 3:3, 4; 1 Juan 2:28; Revelación 1:7; 22:7.)
6. a) ¿Qué significaría la presencia de Cristo para este sistema de cosas inicuo? b) ¿Cómo afectaría la presencia de Cristo a los cristianos ungidos que hubieran muerto en fidelidad y a los que todavía estuvieran vivos en la Tierra?
6 La presencia de Cristo significaría nada menos que “la conclusión del sistema de cosas” (Mateo 24:3, Marcos 13:4). Significaría que el actual sistema de cosas inicuo habría entrado en su “tiempo del fin”, o sus “últimos días” (Daniel 12:4, 9; 2 Timoteo 3:1-5). Significaría que Cristo habría recibido de su Padre el mandato de ejercer la gobernación del Reino sobre la Tierra ‘en medio de sus enemigos’ (Salmo 110:2; 2:6-9; Revelación 11:15-18). Antes de juzgar al mundo en general, Cristo inspeccionaría a su propia congregación y resucitaría a los cristianos ungidos que hubieran muerto en fidelidad (1 Corintios 15:21, 23; 1 Tesalonicenses 2:19; 3:13; 4:13-17; 2 Tesalonicenses 2:1). A los cristianos ungidos que todavía estuvieran vivos en la Tierra y obrando fielmente como el “esclavo” de Cristo al mantenerse despiertos en sentido espiritual y proveer ‘alimento espiritual al debido tiempo’ Cristo los nombraría “sobre todo lo suyo”, o sea, los intereses del Reino en la Tierra (Mateo 24:45-47; Lucas 12:42-44). Este “esclavo fiel y discreto” tendría que ocuparse en una obra mundial de predicar “estas buenas nuevas del reino” y supervisarla, y ‘entonces vendrá el fin’. (Mateo 24:14.)
7. Aun durante la presencia de Cristo, ¿respecto a qué otra señal habían de mantenerse alerta los cristianos, y por qué continuarían orando que ‘viniera’ el Reino de Dios?
7 Los cristianos verdaderos habían de ‘mantenerse alerta’ a todos estos acontecimientos que probarían que vivían en el tiempo de la presencia de Cristo y “la conclusión del sistema de cosas”. Pero aun durante “el tiempo del fin” habían de mantenerse alerta a “la señal del Hijo del hombre”, su ‘venida’ para ejecutar juicio contra el inicuo sistema de cosas de Satanás (Mateo 24:30, 44; Marcos 13:26, 35; Lucas 12:40; 21:27; 2 Tesalonicenses 1:7-10). Así, aunque él estaría ‘presente’ y su Reino ya habría sido establecido, tanto él como su Reino todavía tendrían que ‘venir’ y ‘triturar y poner fin’ a las naciones y reinos del mundo de Satanás (Daniel 2:44). Esto explica por qué, después de dar los elementos que componen la “señal” de su presencia, Cristo agregó: “Cuando vean suceder estas cosas, conozcan que está cerca el reino de Dios” (Lucas 21:31). Sí, aun durante la presencia de Cristo, los cristianos todavía orarían que el Reino de Dios viniera, y todavía tendrían que ‘seguir mirando’ y ‘mantenerse despiertos’ en espera del tiempo señalado del “fin” y la “liberación” de ellos. (Marcos 13:7, 29, 32-37; Lucas 21:9, 28.)
¿Quiénes han demostrado que están “alerta”?
8. Resuma los asuntos respecto a los cuales los cristianos habían de mantenerse alerta.
8 Acabamos de considerar que los cristianos habían de vivir en expectación del fin de “los tiempos señalados de las naciones”. Habían de aguardar, en estado alerta, ‘la señal de la presencia de Cristo y de la conclusión del sistema de cosas’. Habían de estar a la expectativa de la resurrección de los cristianos ungidos que hubieran muerto en fidelidad y de que se identificara claramente a la clase del “esclavo fiel y discreto” a la que se nombraría sobre los intereses terrestres del Reino de Cristo. Por último, este “esclavo” continuaría proveyendo alimento espiritual, a la vez que llevaría la delantera en predicar “estas buenas nuevas del reino [...] en toda la tierra habitada” antes del “fin”. La “señal del Hijo del hombre” aparecería mediante su ‘venida’ para destruir al inicuo sistema de cosas de Satanás.
9. ¿Quiénes resultaron estar a la espera del fin de “los tiempos señalados de las naciones”, y cómo ayudó a los cristianos a mantenerse alerta en sentido espiritual Zion’s Watch Tower?
9 ¿Quiénes han resultado estar “alerta” a todas estas cosas? Ya en 1876, Charles T. Russell, de Pittsburgo, Pensilvania, había estado alerta esperando el fin de “los tiempos señalados de las naciones”, o “tiempos de los gentiles” (Reina-Valera, 1977). En aquel año publicó un artículo titulado: “Tiempos de los Gentiles: ¿cuándo terminan?”. En éste él declaró que “los siete tiempos terminarán en 1914 A.C.”. Desde 1880 en adelante, esa misma información se publicó en las columnas de Zion’s Watch Tower (La Torre del Vigía de Sión). En el número de marzo de 1880 se declaró: “‘Los Tiempos de los Gentiles’ se extienden hasta 1914, y el reino celestial no tendrá dominio pleno sino hasta entonces”. Es cierto que los estudiantes de la Biblia que escribieron aquellos artículos no tenían entonces el entendimiento bíblico e histórico exacto de lo que en realidad significaría el fin de esos “tiempos señalados de las naciones”, como entendemos estos asuntos hoy díaa. Pero el punto importante es que estaban “alerta” y ayudaron a los compañeros cristianos a mantenerse en guardia en sentido espiritual.
10. ¿Cómo se aclaró el verdadero significado de la “presencia” de Cristo?
10 Ese mismo grupo de estudiantes de la Biblia asociado con Charles Russell y la revista Zion’s Watch Tower también ayudó a cristianos sinceros a comprender que se debía entender que la “presencia” de Cristo sería invisible, y que él no regresaría a la Tierra para gobernar como rey carnal. Continuamente llamaron la atención de los “domésticos” del Amo a los acontecimientos mundiales que tenían que ver con “la señal” de la presencia de Cristo y del “tiempo del fin”.
11. a) ¿Qué no se entendía completamente en aquel entonces respecto a los reinos terrestres y a que los cristianos ungidos fueran “arrebatados”? b) ¿Qué entendimiento más claro tenemos hoy día con relación a Daniel 2:44 y; 1 Tesalonicenses 4:15-17?
11 Es cierto que se pensaba que el establecimiento del Reino en los cielos significaría la destrucción inmediata de los reinos terrestres y que los cristianos ungidos serían “arrebatados” para unirse a los cristianos ungidos fallecidos que habían de ser resucitados al tiempo de la presencia de Cristo (2 Tesalonicenses 2:1). Pero ¿quién puede culparlos por no entender completamente en aquel tiempo que entre el cumplimiento del principio de Daniel 2:44 y el final de dicha profecía tenía que efectuarse una gran obra de recoger a personas como en una cosecha, o que el ser “arrebatados” que se menciona en 1 Tesalonicenses 4:15-17 se refiere a una resurrección inmediata de los ungidos que mueren después del comienzo de la primera resurrección? (1 Corintios 15:36, 42-44; Romanos 6:3.)
12. a) ¿Qué esperaba Cristo hallar que su “esclavo” fiel estuviera haciendo cuando él llegara a inspeccionar a su casa, y a quiénes halló haciéndolo así? b) ¿Qué ha continuado haciendo desde entonces la clase del “esclavo” fiel?
12 Nosotros entendemos estos asuntos hoy día gracias a que se ha arrojado cada vez más luz sobre la Palabra de Dios mediante la clase del “esclavo fiel y discreto” (Proverbios 4:18). Con relación a este “esclavo”, Jesús declaró: “¿Quién es verdaderamente el esclavo fiel y discreto a quien su amo nombró sobre sus domésticos, para darles su alimento a su debido tiempo? Feliz es aquel esclavo si al llegar su amo lo hallare haciéndolo así. En verdad les digo: Lo nombrará sobre todo lo suyo” (Mateo 24:45-47). Cuando el entronizado Señor Jesús inspeccionó a su casa en 1919, halló al grupo de cristianos relacionados con la revista La Atalaya esforzándose lealmente por ‘mantenerse alerta’ con la ayuda del ‘alimento espiritual al debido tiempo’. Hasta este mismísimo día, esa clase del “esclavo” ha continuado proveyendo fielmente alimento espiritual a fin de capacitar a los “domésticos” del Amo y sus compañeros para que ‘sigan mirando y se mantengan despiertos’. (Marcos 13:33.)
¿En estado de alerta, o de indolencia?
13. ¿Qué preguntas deben hacerse los que critican a los testigos de Jehová?
13 Es fácil para las iglesias establecidas de la cristiandad y para otras personas criticar a los testigos de Jehová porque, en ocasiones, sus publicaciones han declarado que pudieran suceder ciertas cosas en determinadas fechas. Pero ¿no está ese derrotero en armonía con el mandato de Cristo de ‘mantenerse alerta’? (Marcos 13:37.) Por otro lado, ¿han fomentado las iglesias de la cristiandad el estado de vigilancia de los cristianos al enseñar que el Reino es “la gobernación de Dios en nuestro corazón”? ¿No han fomentado ellas, más bien, la indolencia espiritual al considerar que la expectación en relación con “el fin” “carece de significado” o es “un mito insignificante”? ¿Han fomentado un estado de alerta cristiano los apóstatas que afirman que “los últimos días” comenzaron en el Pentecostés y abarcan toda la era cristiana? ¿No han causado ellos, más bien, aletargamiento espiritual?
14. ¿Qué ejemplos hay de siervos fieles de Jehová del pasado que estuvieron demasiado ansiosos de ver cumplidos los propósitos de Dios?
14 Es cierto que algunas expectaciones que parecían estar respaldadas por la cronología bíblica no se realizaron en el tiempo en que se esperaba que lo hicieran. Pero ¿no es preferible, con mucho, cometer algunos errores debido a estar demasiado ansiosos de ver que se cumplan los propósitos de Dios que estar dormidos en sentido espiritual en lo que toca al cumplimiento de la profecía bíblica? ¿No cometió Moisés un error de cálculo de 40 años al tratar de obrar antes de tiempo para eliminar la aflicción de Israel? (Génesis 15:13; Hechos 7:6, 17, 23, 25, 30, 34.) ¿No estaban los apóstoles de Cristo demasiado ansiosos de ver establecido el Reino, sin mencionar que estaban completamente equivocados en cuanto a lo que el Reino era en realidad? (Hechos 1:6; compárese con Lucas 19:11; 24:21.) ¿No estaban los cristianos ungidos de Tesalónica impacientes por ver “la presencia de nuestro Señor Jesucristo” y “el día de Jehová”? (2 Tesalonicenses 2:1, 2.)
15. ¿Qué ejemplos muestran que no es antibíblico usar la cronología para tratar de determinar cuándo están por cumplirse los propósitos de Dios, y cuál ha sido el clamor de muchos siervos fieles de Jehová, del pasado y del presente?
15 No hay nada fundamentalmente antibíblico en usar la cronología en un esfuerzo por conocer “el tiempo señalado” para el cumplimiento de los propósitos de Dios (Habacuc 2:3). Daniel calculó cuándo concluiría la devastación de Jerusalén (Daniel 9:1, 2). El resto de judíos fieles del primer siglo esperaba la venida del Mesías porque habían calculado el fin de un período basado en la profecía (Daniel 9:25; Lucas 3:15). Cristianos de fines del siglo XIX y principios del siglo XX pudieron vivir en expectación respecto a la gobernación del Reino de Dios mucho antes de 1914 porque calcularon cuándo concluirían “los tiempos señalados de las naciones” (Lucas 21:24; Daniel 4:16, 17). Por consiguiente, era comprensible que se hicieran esfuerzos por usar otras indicaciones bíblicas del tiempo para tratar de averiguar cuándo pudiera ser que se hicieran realidad las esperanzas que se habían abrigado por largo tiempo. Siervos fieles de Jehová en el pasado habían clamado: “¿Hasta cuándo, oh Jehová?”. (Isaías 6:11; Salmo 74:10; 94:3.)
¿Por qué debemos ‘mantenernos listos’?
16. a) ¿Debemos entender que, por lo que dice Marcos 13:32, no debemos mostrar interés en cuanto a cuándo viene el fin? b) ¿Qué “señal” se ha hecho patente, pero qué otra “señal” esperamos?
16 Puesto que Jesús dijo claramente que ningún hombre podía conocer “aquel día” ni “la hora” en que el Padre ha de ordenar a su Hijo ‘que venga’ contra el inicuo sistema de cosas de Satanás, quizás algunos pregunten: ‘¿Por qué es tan urgente que vivamos a la expectativa del fin?’ Es urgente porque casi al mismo tiempo Jesús agregó: “Sigan mirando, manténganse despiertos [...] manténganse alerta” (Marcos 13:32-35). La “señal” de la parousía de Jesús se ha hecho patente desde 1914. Ahora aguardamos “la señal del Hijo del hombre”, cuando él ‘viene’ como el Ejecutor procedente de Jehová.
17, 18. a) ¿Por qué mandó Jesús a los cristianos del primer siglo que huyeran de Jerusalén tan pronto como vieran la señal de su destrucción inminente? b) ¿Por qué sería peligroso engañarnos con razones en negación de la urgencia de nuestros tiempos?
17 Cuando Jesús dio a los cristianos de Judea del primer siglo una señal por medio de la cual sabrían que había llegado el tiempo para huir de Jerusalén, insistió en que era necesario obrar inmediatamente (Lucas 21:20-23). ¿Por qué tanta urgencia, si transcurrieron casi cuatro años desde que apareció la señal en 66 E.C. y la destrucción misma de Jerusalén en 70 E.C.? Porque Jesús sabía que, si ellos se tardaban, continuarían posponiendo su huida y con el tiempo serían atrapados por los ejércitos romanos.
18 De igual manera hoy día, sería sumamente peligroso para los cristianos el engañarse con razonamientos que restaran peso a la realidad de la urgencia de nuestros tiempos y adoptar una actitud despreocupada de ir “a una velocidad de paseo”, que refleje que dudan que el fin esté cerca.
19. ¿Qué advertencia dieron Pedro y Jesús?
19 Ya han transcurrido 70 años de la parousía, o presencia, de Cristo, y su ‘venida’ para el “día de Jehová” de ejecutar juicio contra el mundo de Satanás se acerca rápidamente. El apóstol Pedro dice que ese día “vendrá como ladrón”, y añade que debemos ‘esperar y tener muy presente la presencia del día de Jehová’ (2 Pedro 3:10-12). También Jesús nos advirtió: “Presten atención a ustedes mismos para que sus corazones nunca lleguen a estar cargados debido a comer con exceso y beber con exceso y por las inquietudes de la vida, y de repente esté aquel día sobre ustedes instantáneamente como un lazo. [...] Manténganse despiertos”. (Lucas 21:34-36.)
20. ¿De qué debemos estar agradecidos, y cómo nos protege la expectación cristiana correcta?
20 ¡Qué alegres y qué agradecidos deben estar los testigos de Jehová de que la clase del “esclavo” fiel y vigilante los haya mantenido despiertos en sentido espiritual! La expectación cristiana correcta nos protegerá durante estos peligrosos “últimos días” y nos moverá a participar celosamente en la predicación de “estas buenas nuevas del reino”. Así estaremos ayudando a otras personas a mantenerse alerta y sobrevivir para entrar en el nuevo sistema de cosas, donde “la justicia habrá de morar”. (2 Timoteo 3:1-5; Mateo 24:14; 2 Pedro 3:13.)
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