-
EspírituRazonamiento a partir de las Escrituras
-
-
neʹphesh “alma” en otros pasajes usan las expresiones “el hombre” o “aquel” en este versículo. De modo que neʹphesh, el alma, es la persona, no una parte inmaterial de esta que sobreviva cuando el cuerpo muere.) (Véase la sección titulada “Alma” para más detalles.)
Sal. 146:4: “Sale su espíritu, él vuelve a su suelo; en ese día de veras perecen sus pensamientos.” (La palabra hebrea que se traduce “espíritu” aquí es un derivado de ruʹach. Algunos traductores la vierten “aliento”. Cuando esta ruʹach —o fuerza vital activa— sale del cuerpo, los pensamientos de la persona perecen; no continúan en otra región o esfera.)
Ecl. 3:19-21: “Hay un suceso resultante con respecto a los hijos de la humanidad y un suceso resultante con respecto a la bestia, y ellos tienen el mismo suceso resultante. Como muere el uno, así muere la otra; y todos ellos tienen un solo espíritu, de modo que no hay superioridad del hombre sobre la bestia, porque todo es vanidad. Todos están yendo a un solo lugar. Todos procedentes del polvo han llegado a ser, y todos están volviendo al polvo. ¿Quién hay que conozca el espíritu de los hijos de la humanidad, si está ascendiendo hacia arriba; y el espíritu de la bestia, si está descendiendo hacia abajo a la tierra?” (Debido a que heredan el pecado y la muerte de Adán, todos los humanos mueren y regresan al polvo, al igual que los animales. Pero ¿tiene cada ser humano un espíritu que continúe viviendo como una personalidad inteligente después que cesa de funcionar en el cuerpo? No; el versículo 19 contesta que los humanos y las bestias “tienen un solo espíritu”. Con base sencillamente en la observación humana, nadie puede contestar con autoridad la pregunta que se hace en el versículo 21 respecto al espíritu. Pero la Palabra de Dios contesta que no hay nada que los humanos tengan como resultado del nacimiento que, al morir, los haga superiores a las bestias. Sin embargo, debido a la provisión misericordiosa de Dios mediante Cristo, a los humanos que ejercen fe se les ha ofrecido la perspectiva de vivir para siempre, pero no a los animales. Para muchos de la humanidad esto se realizará mediante la resurrección, cuando la fuerza vital activa procedente de Dios les imparta vigor de nuevo.)
Luc. 23:46: “Jesús llamó con voz fuerte y dijo: ‘Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu [pneuʹmaʹ en griego].’ Cuando hubo dicho esto, expiró.” (Note que Jesús expiró. Cuando su espíritu salió, él no se puso en camino al cielo. No fue sino hasta el tercer día cuando Jesús fue resucitado de entre los muertos. Entonces, como indica Hechos 1:3, 9, pasaron otros 40 días antes que ascendiera al cielo. Por lo tanto, ¿qué quiso decir Jesús al momento de su muerte? Estaba diciendo que sabía que, cuando muriera, sus perspectivas futuras de vida quedaban enteramente en las manos de Dios. Para otros comentarios respecto al ‘espíritu que regresa a Dios’, véase la página 35, en la sección titulada “Alma”.)
Si alguien dice...
‘¿Tiene usted el espíritu santo?’
Usted pudiera contestar: ‘Sí, y por esa razón he venido a su casa hoy (Hech. 2:17, 18)’.
O contestar: ‘Eso es lo que hace posible que yo pueda participar en el ministerio cristiano. Pero hallo que no toda persona comparte la misma idea en cuanto a qué es lo que prueba que alguien realmente tiene el espíritu de Dios. ¿Qué busca usted en alguien para saber eso?’. Entonces pudiera añadir: (Considere parte de la información de las páginas 137, 138.)
-
-
Espíritu del mundoRazonamiento a partir de las Escrituras
-
-
Espíritu del mundo
Definición: La fuerza impelente que influye en la sociedad humana compuesta de los que no sirven a Jehová Dios, una fuerza que lleva a dichas personas a expresarse y comportarse conforme a un modelo característico. Aunque la gente obra según sus preferencias personales, las personas que manifiestan el espíritu del mundo muestran ciertas actitudes básicas, despliegan ciertos modos de comportamiento y se fijan metas en la vida que son comunes al presente sistema de cosas del cual Satanás es gobernante y dios.
¿Por qué es un asunto tan grave el contaminarse con el espíritu del mundo?
1 Juan 5:19: “El mundo entero está yaciendo en el poder del inicuo.” (Satanás ha fomentado un espíritu que domina el pensamiento y las actividades de los seres humanos que no son siervos aprobados de Jehová. Es un espíritu de egoísmo y
-