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La grandeza del cristiano proviene del servirLa Atalaya 1976 | 1 de junio
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a Dios. Sin embargo, también podemos traer a nuestra memoria que Pablo además llamó atención a sus cartas de recomendación, a saber, los discípulos cristianos que había hecho como prueba de que había trabajado como siervo.—2 Cor. 3:1-3.
25. ¿Cómo expresó Pablo su humildad al escribir a los de Corinto, donde había trabajado con tanta diligencia?
25 Pablo jamás fue culpable de elevarse o querer que otros lo consideraran con deferencia como un ‘principal’ entre ellos. A aquellos corintios, entre quienes había trabajado durante año y medio, dijo de sí mismo y de un colaborador: “¿Quién es Pablo? ¿Quién es Apolos? Somos solamente siervos [diákonos, ministros, NM] de Dios, por medio de los cuales ustedes creyeron en el Señor. Cada uno de nosotros hizo el trabajo que el Señor le señaló. Yo sembré la semilla, Apolos regó, pero Dios es el que la hizo crecer. De manera que ni el que siembra, ni el que riega, son nada; pero Dios es todo, pues él hace crecer la planta. . . . Somos compañeros de trabajo al servicio de Dios, y ustedes son como el terreno que Dios está trabajando. O también, ustedes son como un edificio que Dios está construyendo.”—1 Cor. 3:5-9, VP.
26. ¿Cómo podemos esforzarnos por ser grandes y no obstante estar libres de ambición egoísta y orgullo?
26 Ciertamente, el esforzarse por ser grande de esta manera, no por medio de obtener prominencia, prestigio o poder, sino por medio de dar de uno mismo en servicio humilde, es una meta deseable. Es evidencia, no de ambición u orgullo o egoísmo, sino de amor, amor a Dios y amor al prójimo. Que todos nosotros busquemos hoy tal grandeza, para la alabanza de Jehová Dios, que estableció esta regla de grandeza, y en honor de su Hijo, que la ejemplificó como nadie más jamás lo ha hecho. El buscar nosotros la “grandeza” cristiana producirá magníficos beneficios para nosotros mismos y para otros. Producirá un abundante derramamiento del espíritu santo de Dios, lo cual, a su vez, contribuirá a espléndida unidad y armonía entre nosotros, como lo explica el siguiente artículo.
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Sirviendo unidamente como asociación de hermanosLa Atalaya 1976 | 1 de junio
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Sirviendo unidamente como asociación de hermanos
“Todos vosotros sois hermanos. . . . Ni os dejéis llamar guías, porque uno solo es Vuestro Guía: Cristo.”—Mat. 23:8-11, La Santa Biblia (E. M. Nieto, Ed. Paulinas).
1, 2. (a) ¿Qué ilustra lo difícil que se les hace a la mayoría de las personas el llevar una vida de servicio humilde como la del Hijo de Dios? (b) ¿Hicieron los apóstoles de Jesús este ajuste sin dificultad alguna?
NO ES fácil para la mayoría de las criaturas humanas imperfectas aceptar y aplicar el concepto de una vida de servicio humilde. Observe lo que ha sucedido en la cristiandad, donde hombres que afirman que son representantes de Cristo Jesús y siervos (o “ministros”) ordenados de Dios se ponen aparte de los miembros “comunes” de la congregación, los “legos.” Estos clérigos se consideran superiores al resto del rebaño y aceptan títulos que transmiten este sentido de superioridad. Pero no es así que se llega a la unidad verdadera.
2 Hasta entre los discípulos verdaderos de Jesús en el primer siglo, el ajustarse a esta enseñanza del Hijo de Dios no se efectuó sin sus dificultades. En varias ocasiones Jesús tuvo que corregir a sus discípulos porque estaban interesados en rango y tenían el deseo de obtener posiciones de superioridad.
3, 4. ¿Qué disputa tuvieron los discípulos de Jesús en camino a Capernaum, y por qué no sorprende esto?
3 Hacia el cierre del tercer año del servicio público de Jesús, sus discípulos, mientras caminaban de regreso a Capernaum, se envolvieron en una disputa. ¿Acerca de qué? El relato de Marcos dice: “Estando
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