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El principal evento deportivo del mundo¡Despertad! 1978 | 22 de diciembre
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escuelas de segunda enseñanza y 700 universidades ya tienen equipos.
Tal vez se cuente usted entre los centenares de millones de individuos que o juegan fútbol, asisten a los juegos, o los ven en su televisor. ¿Le afecta beneficiosamente? ¿Cómo puede evitar efectos adversos?
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¿Cómo le afecta a usted?¡Despertad! 1978 | 22 de diciembre
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¿Cómo le afecta a usted?
¿VE USTED el fútbol u otros deportes en la televisión? ¿Vio usted los juegos este año en que Argentina ganó la Copa Mundial? ¿Hasta qué grado está dispuesto a esforzarse por ver los partidos? ¿Cuánto le importan los resultados?
Para muchos, el que su equipo gane es más importante que casi toda otra cosa. Las rivalidades entre países pueden alcanzar una intensidad increíble y resultar en fuertes sentimientos de nacionalismo. “Para muchos,” notó el Times de Nueva York, “el fútbol es una forma simbólica de guerra.” Para ilustrar su punto, hizo la siguiente descripción de los resultados del juego que colocó al Perú en las finales para la Copa Mundial de 1970:
“Al terminar el juego, la mayor parte de la población de Lima salió a las calles. Un muchacho andrajoso salió corriendo . . . , abrazó a un enorme perro negro y gritó: ‘¡Qué felicidad! ¡Qué día más lindo para el Perú! ¡Ganamos, Pepito! ¡Ganamos!’
“Lima se hallaba presa de columnas de automóviles decorados extravagantemente y muchedumbres que cantaron y bailaron y siguieron haciéndolo toda la noche. Miles de personas marcharon a la casa del presidente Velasco, quien salió y subió al techo e hizo ondear una bandera grande. El Presidente, con la voz ronca por la emoción, participó en el canto. En un discurso improvisado, le dijo a la muchedumbre que se debió al mal manejo de las administraciones anteriores que los partidos de fútbol no hubiesen tenido éxito.”
Lo antedicho es típico de los sentimientos intensos de muchos aficionados a los deportes. La victoria los eleva a las alturas del éxtasis, pero la derrota puede arrojarlos a las profundidades de la desesperanza. Esto puede llevar a terribles consecuencias, como hicimos notar en el artículo previo. ¿Lo afecta a usted el espíritu de competencia? Cuando juega un partido que usted favorece, ¿se envuelve usted emocionalmente, tal vez hasta expresando el desafío: ‘Ahora les mostraremos quiénes son los mejores’?
La Biblia nos da dirección sabia en cuanto a esto. Si la aplicamos, no podemos menos que beneficiarnos. Note lo que dicen las Escrituras: “No nos hagamos egotistas, promoviendo competencias unos con otros, envidiándonos unos a otros.” (Gál. 5:26) ¿Qué quiere decir esto?
“Promoviendo competencias”
Según los lexicones griegos-ingleses, la palabra griega que se ha vertido aquí “promoviendo competencias” quiere decir “hacer salir,” “desafiar a combate o a concurso con uno.” Por eso, una traducción al inglés, The Bible, An American Translation, dice: “No estemos en nuestra vanidad desafiándonos unos a otros.” Y una nota en la edición de 1950 de la New World Translation of the Christian Greek Scriptures
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