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“El temblar ante los hombres es lo que tiende un lazo”La Atalaya 1980 | 1 de febrero
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Jehová dada por medio de Isaías suministra fuerte estímulo a este respecto. Leemos: “Escúchenme, ustedes los que conocen la justicia, el pueblo en cuyo corazón está mi ley. No le tengan miedo al oprobio de los hombres mortales, y no se sobrecojan de terror simplemente a causa de sus palabras injuriosas. Porque la polilla se los comerá tal como si fueran una prenda de vestir, y la polilla de la ropa se los comerá tal como si fueran lana.”—Isa. 51:7, 8.
El considerar la grandeza del Creador y contrastarla con la pequeñez del hombre nos ayuda a librarnos del temor al hombre. A la vista de Jehová Dios, todas las naciones son solo una diminuta gota de agua en un cubo, o una capa tenue de polvo en la balanza. (Isa. 40:11-15) ¡Cuán irrazonable sería mostrar más temor ante una diminuta partícula de agua o de polvo que ante el Hacedor del maravilloso universo!
También podemos derivar estímulo del hecho de que otras personas han resistido con éxito y no han cedido al temor al hombre. El apóstol cristiano Pedro recordó a sus compañeros creyentes que “las mismas cosas en cuanto a sufrimientos van realizándose en toda la asociación de sus hermanos en el mundo.” (1 Ped. 5:9) Sí, no somos los únicos que se están manteniendo firmes a favor de Jehová Dios cuando se enfrentan a la presión de los hombres.
Ciertamente sería una gran insensatez temblar ante los hombres, tratar de agradar a los hombres mientras se desagrada al Creador Todopoderoso. Por no confiar en Jehová, Juan y Elena perdieron su felicidad. Esperamos que algún día, antes de la venidera “grande tribulación,” ellos, al igual que otras personas que se encuentren en circunstancias similares, ganen firme confianza en el Altísimo y se expresen como el salmista, quien dijo: “Jehová es mi luz y mi salvación. ¿De quién he de temer? Jehová es la plaza fuerte de mi vida. ¿De quién he de sentir pavor?”—Sal. 27:1.
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Preguntas de los lectoresLa Atalaya 1980 | 1 de febrero
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Preguntas de los lectores
● ¿Indica Hebreos 4:15, al decir que Jesús fue “probado,” que Dios no estuviera seguro de que su Hijo hubiera de resultar fiel?
No, pues nada en las Escrituras señala a ningún otro punto de vista sino al de que Jehová estaba seguro de que su Hijo mantendría integridad. En Hebreos 4:15 el punto que se procura comunicar es un asunto muy diferente; el texto dice: “Porque no tenemos como sumo sacerdote a uno que no pueda condolerse de nuestras debilidades, sino a uno que ha sido probado en todo sentido igual que nosotros, pero sin pecado.”
Jehová había predicho que, en calidad de Mesías, su Hijo mantendría integridad a pesar de tener que experimentar sufrimiento. (Sal. 118:22; Isa. 53:3-7, 10-12) Dios tenía buenas razones para confiar en que su Hijo unigénito, aunque permanecería con libre albedrío, sería fiel bajo la prueba que se le impusiera.
Por milenios de asociación y experiencia con su Hijo, Jehová había llegado a conocerlo como nadie más lo conocía. (Mat. 11:27; Juan 10:14, 15) Dios estaba completamente familiarizado con la actitud mental y condición de corazón de su Hijo. (Rom. 15:5) Por ejemplo, aunque la Palabra era el preeminente entre los seres creados, no trató de lograr que lo adoraran, como hizo la criatura de espíritu que se convirtió en Satanás. (Fili. 2:5, 6) A diferencia de los ángeles desaforados que se rebelaron antes del Diluvio, el Hijo siempre procura agradar a su Padre. Por lo tanto, el apóstol Pablo aplica al Hijo las palabras del salmista, y dice: “Dios es tu trono para siempre, y cetro de rectitud es el cetro de tu reino. Amaste la justicia, y odiaste el desafuero.” (Heb. 1:8, 9; Sal. 45:6, 7) Además, él siempre se ha interesado en los seres humanos para el bien de éstos. (Pro. 8:30, 31) Y repetidas veces manifestó que confiaba en el Padre, y que tenía intensos deseos de hacer la voluntad de él. (Judas 9; compare con Juan 12:27, 28.) Así que, aun antes de que Jesús naciera como ser humano, Jehová podía estar seguro de que resultaría íntegro para con él.
Hay quienes han preguntado: “¿Qué hay si Jesús hubiese pecado?” Pero en realidad eso es especulación que no sirve de provecho alguno. Es contrario a los hechos. La realidad es
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