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Preguntas de los lectoresLa Atalaya 1986 | 1 de junio
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El juramento de Saúl resultó en que Israel fuera maldecido, pero no parece que Jonatán haya sido merecedor de la desaprobación de Jehová por haber obrado contrario al juramento de Saúl.
En Primero de Samuel 14:24-45 se relata este incidente. Los israelitas, envalentonados por las hazañas de Jonatán, estaban guerreando contra sus enemigos los filisteos. El rey Saúl dijo: “¡Maldito es el hombre que coma pan antes del atardecer y hasta que me haya vengado de mis enemigos!”. (1Sa 14 Versículo 24.) Puesto que no sabía sobre el juramento de su padre, Jonatán comió un poco de miel para recuperar las energías. Otros guerreros israelitas que también estaban agotados pecaron cuando mataron el ganado y vorazmente se comieron la carne sin haberla desangrado. Saúl edificó un altar con relación a ese pecado, pero no estaba al tanto de lo que su hijo había hecho.
Cuando Saúl buscó la dirección de Dios para apremiar la batalla, Jehová no contestaba. Mediante utilizar el Tumim (tal vez implicando suertes sagradas), Saúl se dio cuenta de que su hijo había violado el imprudente juramento. Pero ¿cuán culpable realmente era Jonatán?
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Preguntas de los lectoresLa Atalaya 1986 | 1 de junio
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Dios permitió que se utilizara el Tumim para determinar el hecho de que Jonatán había violado (en ignorancia) el juramento de Saúl, pero esto no significa que Jehová haya aprobado aquel juramento imprudente. El relato no dice que Dios consideró culpable a Jonatán. De hecho, aunque Jonatán estaba dispuesto a aceptar las consecuencias de haber quebrantado el precipitado juramento de su padre, las circunstancias fueron tales que la vida de Jonatán fue perdonada.
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