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Sirvamos al Dios de la libertadLa Atalaya 2012 | 15 de julio
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Salmo 26:4 dice: “No me he sentado con hombres de falsedad; ni entro con los que esconden lo que son”.
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Sirvamos al Dios de la libertadLa Atalaya 2012 | 15 de julio
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Por otro lado, la forma en que estos pasajes están redactados revela que Jehová pretende apelar a nuestros sentimientos. ¿En qué sentido? Notemos que no se trata de mandatos que nos dicen “No hagas esto o aquello”, sino de afirmaciones directas que exponen claras verdades. Es como si Jehová nos dijera: “Las cosas son así y así. Y ahora, ¿qué vas a hacer? ¿Qué hay en tu corazón?”.
13 Además, gracias a que los versículos están redactados como dichos, o sentencias, son válidos en cualquier época y para muchas situaciones. Por ejemplo, preguntémonos: “¿Cómo puedo evitar hacerme amigo de ‘los que esconden lo que son’? ¿Qué situaciones me llevarían a relacionarme con ellos? (Pro. 3:32; 6:12.)
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