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¿Está su corazón dispuesto a conocer a Jehová?La Atalaya 2013 | 15 de marzo
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“Quiten los prepucios de sus corazones, hombres de Judá y habitantes de Jerusalén; para que no salga mi furia [...] a causa de la maldad de sus tratos”. ¿Dónde se originaba esa maldad? En su interior, en su corazón (lea Marcos 7:20-23). A través de Jeremías, Dios hizo un acertado diagnóstico sobre la fuente de la maldad de los judíos. Sus corazones insistían en rebelarse, y sus motivos y pensamientos desagradaban a Jehová (lea Jeremías 5:23, 24 y 7:24-26). Por eso les dijo: “Circuncídense a Jehová, y quiten los prepucios de sus corazones” (Jer. 4:4; 18:11, 12).
9 En efecto, aquellos judíos necesitaban someterse a una operación de corazón simbólica, tal como hicieron sus antepasados en tiempos de Moisés (Deut. 10:16; 30:6). Quitarse “los prepucios de sus corazones” significaba librarse de todo lo que los hacía insensibles: los pensamientos, deseos o motivos que estuvieran en conflicto con las normas divinas (Hech. 7:51).
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¿Está su corazón dispuesto a conocer a Jehová?La Atalaya 2013 | 15 de marzo
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Si el Todopoderoso examina hasta el corazón del justo, ¿no deberíamos nosotros hacernos un examen honrado? (Lea Salmo 11:5.) Tal vez descubramos una actitud, una meta o un sentimiento arraigado que requiera atención. O quizás encontremos algo que esté endureciendo nuestro corazón, algo que tengamos que extirpar. Así nos someteríamos a una operación del corazón simbólico. ¿Qué podríamos buscar en tal examen? ¿Y cómo podríamos hacer los cambios necesarios? (Jer. 4:4.)
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