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El divorcio... ¿qué dice, realmente, la Biblia?La Atalaya 1988 | 15 de mayo
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“Moisés, en vista de la dureza del corazón de ustedes, les hizo la concesión de que se divorciaran de sus esposas, pero tal no ha sido el caso desde el principio”.
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El divorcio... ¿qué dice, realmente, la Biblia?La Atalaya 1988 | 15 de mayo
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Debe notarse que la declaración de Jesús de que “tal no ha sido el caso desde el principio” se hizo respecto a un divorcio que se efectuaba ‘dando un certificado de despedida’. En otras palabras, cuando Dios instituyó el primer matrimonio, que enlazó a Adán y Eva, no puso a disposición de ellos “toda suerte de motivo” para disolverlo. Puesto que eran una pareja perfecta, no había razón alguna para que su matrimonio no fuera un éxito. Eso sería, si seguían viviendo en armonía con la ley y la dirección de Dios.
Cuando la humanidad cayó en el pecado y la imperfección, estos mismos factores afectaron al matrimonio como institución. (Romanos 5:12.) Puesto que los humanos ya no eran perfectos, el egoísmo, la avidez y la búsqueda del provecho propio torcieron y corrompieron las relaciones humanas. Eso fue lo que Jesús llamó “dureza del corazón”, la condición por la cual la Ley de Moisés concedió la oportunidad de divorciarse. No obstante, Jesús recordó esto a los fariseos: “Tal no ha sido el caso desde el principio”. Ahora que se hallan en condiciones de imperfección, los cónyuges deberían hacer cuanto se necesitara para resolver toda dificultad y problema en vez de usarlos como base o excusa para deshacer su matrimonio.
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