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  • Cómo se ayuda a los que han sido sacados de la congregación
    La Atalaya (estudio) 2024 | agosto
    • Ahora bien, la situación es muy diferente cuando se saca a alguien de la congregación. En ese caso, dejamos de relacionarnos con él y ni siquiera comemos con él (1 Cor. 5:11).

      14. ¿Qué debe decidir cada cristiano, basándose en su conciencia educada por la Biblia, respecto a las personas que han sido sacadas de la congregación? (Vea también las imágenes).

      14 ¿Significa todo esto que, cuando se saca a una persona de la congregación, debemos ignorarla por completo? No necesariamente. Está claro que no vamos a socializar con ella. Pero los cristianos pueden usar su conciencia educada por la Biblia para decidir si invitarán a alguien que fue sacado de la congregación —quizás un familiar o alguien que solía ser un amigo cercano— a una reunión de congregación. ¿Y cómo hay que tratarlo si asiste? En el pasado, no lo habríamos saludado. Pero, en este caso también, cada cristiano debe usar su conciencia educada por la Biblia. Puede que algunos se sientan cómodos saludando a la persona o dándole la bienvenida. Ahora bien, lo que no haríamos sería tener una conversación larga o socializar con ella.

      Serie de imágenes: 1. Una hermana llama por teléfono a una mujer que fue sacada de la congregación y la invita a una reunión de congregación. 2. La hermana y su esposo saludan con cariño a la mujer en el Salón del Reino.

      Cada cristiano puede utilizar su conciencia educada por la Biblia para decidir si invitará a una reunión a alguien a quien se sacó de la congregación o si le dará la bienvenida con un saludo breve cuando asista a una reunión. (Vea el párrafo 14).


  • Cómo se ayuda a los que han sido sacados de la congregación
    La Atalaya (estudio) 2024 | agosto
    • Por otro lado, en 1 Corintios 5:11, Pablo dijo que los cristianos debemos dejar de relacionarnos con quienes han sido sacados de la congregación. Ahora bien, ¿estaban Juan y Pablo hablando de personas que han cometido el mismo tipo de pecado? Todo indica que no.

      Notemos que cada apóstol se estaba refiriendo a una situación diferente. Pablo hablaba de un hombre que había caído en la inmoralidad sexual. Sin embargo, unos 43 años después, Juan estaba hablando de apóstatas y de otras personas que enseñan activamente ideas falsas y animan a otros a hacer cosas que la Biblia condena. Por ejemplo, algunos estaban enseñando que Jesús no era el Cristo (1 Juan 2:22; 4:2, 3).

      Cuando Juan escribió sus cartas, la apostasía ya estaba bastante extendida. Aunque sabía que no podría detenerla, como apóstol cumplió con su responsabilidad de actuar “como restricción” frenándola tanto tiempo como fuera posible (2 Tes. 2:7).

      Juan les advirtió a los hermanos que no se dejaran engañar por aquellos falsos maestros. Les mandó que nunca les permitieran entrar en sus casas ni los saludaran. Saludar a un apóstata sería darle una oportunidad para que enseñe sus ideas retorcidas y corruptas. Lo mismo sucedería si respondiéramos a lo que los apóstatas publican en las redes sociales o en páginas de internet. Si alguien saludara a un apóstata, se haría “cómplice de sus malas acciones”.

      En cambio, como se ve en el capítulo 5 de 1 Corintios, Pablo habló de sacar de la congregación a un hombre que había caído en la inmoralidad sexual. Todo indica que no era un apóstata ni estaba animando activamente a otras personas a violar las leyes de Dios (compare con Apocalipsis 2:20). Así que, aunque Pablo les mandó a los cristianos que dejaran de relacionarse con él y que ni siquiera comieran con él, no les dijo que nunca pudieran saludarlo de manera breve.

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