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La congregación refleja el punto de vista de Jehová sobre los pecadoresLa Atalaya (estudio) 2024 | agosto
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“Deben perdonarlo bondadosamente y consolarlo”. Y añadió: “Les aconsejo que le confirmen que lo aman”. Como vemos, Pablo no solo quería que le permitieran volver a la congregación, sino que además le demostraran con sus palabras y sus acciones que de verdad lo habían perdonado y lo querían. Así aquel hombre arrepentido sentiría que los hermanos de la congregación se alegraban de que hubiera vuelto.
9. ¿Por qué es posible que a algunos les costara perdonar al pecador que se había arrepentido?
9 ¿Les costó a algunos hermanos recibir con los brazos abiertos a aquel pecador que se había arrepentido? El relato no lo dice, pero es posible. Al fin y al cabo, sus acciones habían perjudicado a la congregación en conjunto y tal vez habían herido a algunos hermanos en particular. Puede ser que a algunos les pareciera injusto que se recibiera con tanto cariño a aquel hombre que había hecho cosas terribles, cuando ellos se habían esforzado tanto por obedecer los mandatos de Jehová (compare con Lucas 15:28-30). Pero ¿por qué era tan importante que le demostraran amor sincero al hermano que había vuelto a la congregación?
10, 11. Si los ancianos se hubieran negado a perdonar al pecador arrepentido, ¿qué podría haber pasado?
10 ¿Qué habría pasado si los ancianos no le hubieran permitido volver a la congregación después de haberse arrepentido o si los hermanos de la congregación lo hubieran tratado sin cariño? El pecador arrepentido podría haberse sentido “abrumado por estar demasiado triste”. Podría haber pensado que era un caso perdido o incluso haber dejado de esforzarse por reparar su amistad con Jehová.
11 Y eso no es lo peor. Si los hermanos de la congregación se hubieran negado a perdonar al pecador arrepentido, habrían puesto en peligro su propia amistad con Dios. ¿Por qué? Porque no habrían reflejado la actitud de Jehová —quien está dispuesto a perdonar a los pecadores que se arrepienten— sino la de Satanás, quien es duro y cruel. Habrían llegado a ser herramientas que el Diablo podría usar para destruir la espiritualidad de ese hombre (2 Cor. 2:10, 11; Efes. 4:27).
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