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Valoremos las “dádivas en hombres”La Atalaya 1999 | 1 de junio
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‘Denles consideración más que extraordinaria’
14, 15. a) ¿Por qué merecen consideración los ancianos según 1 Tesalonicenses 5:12, 13? b) ¿Por qué puede decirse que los ancianos ‘trabajan duro entre nosotros’?
14 También demostramos que apreciamos a las “dádivas en hombres” al tenerles consideración. Pablo aconsejó a los cristianos de la congregación de Tesalónica: “Respeten a los que trabajan duro entre ustedes y los presiden en el Señor y los amonestan; y [denles] consideración más que extraordinaria en amor por causa de su trabajo” (1 Tesalonicenses 5:12, 13).
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Valoremos las “dádivas en hombres”La Atalaya 1999 | 1 de junio
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16. ¿De qué maneras podemos tener consideración a los ancianos?
16 ¿Cómo podemos tenerles consideración? Un proverbio bíblico dice: “Una palabra a su tiempo apropiado, ¡oh, cuán buena es!” (Proverbios 15:23; 25:11). De modo que las palabras sinceras de agradecimiento y ánimo pueden mostrarles que no damos por sentado su duro trabajo. También debemos ser razonables en lo que esperamos de ellos. Por una parte, debemos sentirnos libres de acercarnos a ellos para pedirles ayuda. En ocasiones quizá ‘nuestro corazón esté con dolor fuerte’ y necesitemos que los que están ‘capacitados para enseñar’ la Palabra de Dios nos den ánimo, guía o consejo basado en las Escrituras (Salmo 55:4; 1 Timoteo 3:2). También debemos recordar que los ancianos solo pueden dedicarnos cierta cantidad de tiempo, pues no pueden descuidar las necesidades de su propia familia u otros miembros de la congregación. Si ‘compartimos sentimientos como compañeros’ con estos hermanos que trabajan duro, no exigiremos demasiado de ellos (1 Pedro 3:8). Antes bien, agradezcamos el tiempo y la atención que razonablemente puedan dedicarnos (Filipenses 4:5).
17, 18. ¿Qué sacrificios hacen muchas hermanas cuyos esposos son ancianos, y cómo podemos demostrar que valoramos a estas hermanas fieles?
17 ¿Y qué decir de las esposas de los ancianos? ¿No merecen también nuestra consideración? Al fin y al cabo, ellas comparten a su esposo con la congregación, lo que a menudo requiere sacrificios de su parte. En ocasiones, los ancianos tienen que dedicar horas por la noche, que podrían pasar con su familia, a atender asuntos de la congregación. En muchas congregaciones las cristianas fieles están dispuestas a hacer esos sacrificios para que sus esposos puedan cuidar de las ovejas de Jehová (compárese con 2 Corintios 12:15).
18 ¿Cómo podemos demostrar que valoramos a estas fieles hermanas cristianas? No exigiendo demasiado de sus esposos. Y no olvidemos la fuerza que tienen las palabras sencillas de agradecimiento. Proverbios 16:24 dice: “Los dichos agradables son un panal de miel, dulces al alma y una curación a los huesos”. He aquí una experiencia. Una pareja casada se acercó a un anciano después de una reunión cristiana para hablarle sobre su hijo adolescente. Mientras el anciano conversaba con la pareja, su esposa lo aguardó pacientemente. Al terminar, la madre se acercó a la esposa del anciano y le dijo: “Quiero agradecerle el tiempo que su esposo se tomó para ayudar a mi familia”. Esas palabras de agradecimiento, sencillas y dulces, conmovieron a la esposa del anciano.
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