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¿Haremos caso de las claras advertencias de Jehová?La Atalaya 2011 | 15 de julio
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Evitemos a los “falsos maestros”
3, 4. a) ¿Por qué decimos que los falsos maestros son como pozos secos? b) ¿De dónde suelen salir los falsos maestros, y qué intención tienen?
3 Volvamos a la comparación del viaje. Puede que al atravesar una región árida divisemos un pozo a lo lejos. Nos dirigimos hacia él con la esperanza de saciar la sed. Pero al llegar descubrimos que está seco. ¡Qué desilusión! Así ocurre con los falsos maestros: quien acude a ellos en busca de las aguas de la verdad queda decepcionado. Por eso, Jehová nos previene de este peligro. Por ejemplo, a través de Pablo y Pedro, nos advierte de tales engañadores (léanse Hechos 20:29, 30 y 2 Pedro 2:1-3). Examinemos esos consejos y veamos quiénes son estos falsos maestros, de dónde salen y cómo actúan.
4 Pablo dijo a los superintendentes de Éfeso: “De entre ustedes mismos se levantarán varones y hablarán cosas aviesas”, o retorcidas. Y Pedro escribió a sus hermanos: “Habrá falsos maestros entre ustedes”. ¿Hemos notado de dónde proceden? En muchas ocasiones, los falsos maestros salen de dentro de la congregación. En este caso, reciben el nombre de apóstatas.a
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¿Haremos caso de las claras advertencias de Jehová?La Atalaya 2011 | 15 de julio
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¿Cómo actúan los falsos maestros? Con mucha astucia. La Biblia destaca que infiltrarían sus ideas destructivas “calladamente”. Al igual que los contrabandistas introducen sus mercancías a escondidas, los apóstatas intentan meter sus opiniones en la congregación disimuladamente.
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