BIBLIOTECA EN LÍNEA Watchtower
Watchtower
BIBLIOTECA EN LÍNEA
español
  • BIBLIA
  • PUBLICACIONES
  • REUNIONES
  • El aguante es fundamental para los cristianos
    La Atalaya 1993 | 15 de septiembre
    • El aguante es fundamental para los cristianos

      “Suministren a su fe [...] aguante.” (2 PEDRO 1:5, 6.)

      1, 2. ¿Por qué tenemos que aguantar todos hasta el fin?

      EL SUPERINTENDENTE viajante y su esposa visitaron a un compañero cristiano que tenía más de 90 años de edad y había sido ministro de tiempo completo durante décadas. Durante la conversación, el hermano mayor les habló de algunos privilegios que había tenido en el pasado. “Pero ahora no puedo hacer casi nada”, se lamentó, mientras las lágrimas le corrían por las mejillas. El superintendente viajante abrió la Biblia y leyó las palabras de Jesucristo anotadas en Mateo 24:13: “El que haya aguantado hasta el fin es el que será salvo”. Luego miró al querido hermano y le dijo: “La última asignación que todos tenemos, sin importar si podemos hacer mucho o poco, es aguantar hasta el fin”.

      2 Sí, todos los cristianos tenemos que aguantar sea hasta el fin de este sistema de cosas o hasta el fin de nuestra vida. Es la única manera de recibir la aprobación de Jehová para la salvación. Estamos en la carrera por la vida y debemos ‘correr con aguante’ hasta que lleguemos a la meta. (Hebreos 12:1.) El apóstol Pedro recalcó la importancia de esta cualidad cuando instó a sus compañeros cristianos: “Suministren a su fe [...] aguante”. (2 Pedro 1:5, 6.) Pero ¿qué es exactamente el aguante?

      ¿Qué es el aguante?

      3, 4. ¿Qué significa aguantar?

      3 ¿Qué significa aguantar? El verbo griego para “aguantar” (hy·po·mé·no), que aparece diecisiete veces en la Biblia, significa literalmente “permanecer o quedarse bajo”. Según los lexicógrafos W.Baur, F. W. Gingrich y F. Danker, quiere decir “permanecer y no retirarse [...] mantenerse firme, resistir”. El sustantivo griego para “aguante” (hy·po·mo·né) se encuentra más de treinta veces en la Biblia. La obra Palabras griegas del Nuevo Testamento, de William Barclay, dice lo siguiente acerca de este vocablo: “Es el espíritu que puede sobrellevar las cargas por su esperanza inflamada [...]. Es la cualidad que mantiene a un hombre firme contra los elementos. Es la virtud que puede transmutar en gloria a la desgracia más grande, porque, más allá del dolor, ve la meta”.

      4 De modo que el aguante nos ayuda a mantenernos firmes y a no perder la esperanza a pesar de los obstáculos y las dificultades que afrontemos. (Romanos 5:3-5.) Nos ayuda a ver, más allá del dolor presente, la meta, es decir, el premio o la dádiva de vida eterna, sea en el cielo o en la Tierra. (Santiago 1:12.)

      ¿Por qué necesitamos aguante?

      5. a) ¿Por qué ‘tenemos necesidad de aguante’ todos los cristianos? b) ¿En qué dos categorías pudieran clasificarse nuestras pruebas?

      5 Todos los cristianos ‘tenemos necesidad de aguante’. (Hebreos 10:36.) ¿Por qué? Ante todo, porque nos ‘encontramos en diversas pruebas’. El texto griego de Santiago 1:2 indica un encuentro inesperado o desagradable, como cuando una persona se encara con un ladrón. (Compárese con Lucas 10:30.) Las pruebas que afrontamos pudieran clasificarse en dos categorías: las que son comunes al hombre a causa del pecado heredado, y las que surgen debido a nuestra devoción piadosa. (1 Corintios 10:13; 2 Timoteo 3:12.) ¿Cuáles son algunas de estas?

      6. ¿Cómo mostró aguante un hermano que sufrió una enfermedad dolorosa?

      6 Enfermedad grave. Como Timoteo, algunos cristianos tienen que aguantar “frecuentes casos de enfermedad”. (1 Timoteo 5:23.) Sobre todo cuando padecemos una enfermedad crónica, y tal vez muy dolorosa, debemos aguantar —mantenernos firmes— con la ayuda de Dios y no perder de vista nuestra esperanza cristiana. Fíjese en el ejemplo de un Testigo de poco más de 50 años de edad que luchó arduamente durante mucho tiempo contra un tumor maligno que se desarrollaba con rapidez. Se sometió a dos operaciones, y en ambas ocasiones su resolución de no aceptar transfusiones de sangre fue firme. (Hechos 15:28, 29.) Pero el tumor reapareció en el abdomen y siguió creciendo cerca de la columna vertebral. Como consecuencia, nuestro hermano sufría un dolor inimaginable que ningún medicamento podía aliviar. No obstante, miraba más allá del dolor presente, al premio de la vida en el nuevo mundo. Siguió hablando de su brillante esperanza con los médicos, las enfermeras y los visitantes. Aguantó hasta el fin, el fin de su vida. Puede ser que usted no padezca una enfermedad que ponga en peligro su vida ni que sea tan dolorosa como la de este amado hermano, pero aun así tal vez sea una difícil prueba de aguante.

      7. ¿Qué clase de dolor tienen que aguantar algunos de nuestros hermanos espirituales?

      7 Dolor emocional. De vez en cuando algunos siervos de Jehová padecen el “dolor del corazón” que produce “un espíritu herido”. (Proverbios 15:13.) La depresión grave es común en estos “tiempos críticos, difíciles de manejar”. (2 Timoteo 3:1.) La revista Science News del 5 de diciembre de 1992 informó: “El índice de depresión grave, muchas veces depresión que deja a la persona imposibilitada, ha aumentado en cada generación desde 1915”. Las diversas causas de la depresión varían desde los factores psicológicos hasta las experiencias traumáticas. Para algunos cristianos, el aguante supone luchar diariamente por mantenerse firmes a pesar del dolor emocional. Sin embargo, no se rinden. Permanecen fieles a Jehová aunque les cueste lágrimas. (Compárese con Salmo 126:5, 6.)

      8. ¿Con qué prueba económica pudiéramos encontrarnos?

      8 Entre las diversas pruebas con las que pudiéramos encontrarnos están los graves apuros económicos. Cuando un hermano de Nueva Jersey (E.U.A.) se quedó de repente sin empleo, estaba preocupado —y con toda la razón— en cuanto a cómo conseguir alimento para su familia y qué hacer para no perder su casa. Sin embargo, no apartó de su vista la esperanza del Reino. Mientras buscaba otro empleo, aprovechó la oportunidad para ser precursor auxiliar. Con el tiempo, consiguió un trabajo. (Mateo 6:25-34.)

      9. a) ¿Por qué tenemos que mostrar aguante cuando perdemos a un ser querido en la muerte? b) ¿Qué textos bíblicos muestran que no es impropio llorar de tristeza?

      9 Si usted ha perdido a un ser querido en la muerte, necesita un aguante que dure mucho tiempo después que sus conocidos hayan regresado a la rutina cotidiana. Es posible que le sea especialmente difícil superar el abatimiento cada año en las fechas en que falleció su ser amado. Aguantar la pérdida de un ser querido no significa que sea impropio llorar de tristeza. Es normal que lloremos la muerte de un ser querido, y de ninguna manera indica que no tengamos fe en la esperanza de la resurrección. (Génesis 23:2; compárese con Hebreos 11:19.) Jesús “cedió a las lágrimas” cuando Lázaro murió, aunque le había dicho con toda confianza a Marta: “Tu hermano se levantará”. ¡Y Lázaro efectivamente se levantó! (Juan 11:23, 32-35, 41-44.)

      10. ¿Por qué necesita aguante de manera especial el pueblo de Jehová?

      10 Además de aguantar las pruebas comunes a todos los seres humanos, el pueblo de Jehová necesita aguante de manera especial. “Serán objeto de odio de parte de todas las naciones por causa de mi nombre”, advirtió Jesús. (Mateo 24:9.) También dijo: “Si ellos me han perseguido a mí, a ustedes también los perseguirán”. (Juan 15:20.) ¿Por qué habría tanto odio y tanta persecución? Porque sin importar en qué parte del mundo vivamos los siervos de Dios, Satanás intenta quebrantar nuestra integridad a Jehová. (1 Pedro 5:8; compárese con Revelación 12:17.) Con este fin muchas veces ha atizado las llamas de la persecución y ha sometido a prueba severa nuestro aguante.

      11, 12. a) ¿Qué pruebas de aguante afrontaron los testigos de Jehová y sus hijos en los años treinta y a principios de los cuarenta? b) ¿Por qué no saludan la bandera los testigos de Jehová?

      11 Por ejemplo, en los años treinta y a principios de los cuarenta, los testigos de Jehová y sus hijos llegaron a ser objeto de intensa persecución en Estados Unidos y Canadá porque no saludaban el emblema nacional por razones relacionadas con su conciencia. Los Testigos respetan el emblema de la nación en que viven, pero obedecen el principio enunciado en la Ley de Dios que se encuentra en Éxodo 20:4, 5: “No debes hacerte una imagen tallada ni una forma parecida a cosa alguna que esté en la tierra debajo o que esté en las aguas debajo de la tierra. No debes inclinarte ante ellas ni ser inducido a servirles, porque yo Jehová tu Dios soy un Dios que exige devoción exclusiva”. Cuando algunos de los niños Testigos fueron expulsados de las escuelas porque deseaban adorar únicamente a Jehová Dios, los Testigos organizaron Escuelas del Reino para educarlos. Estos estudiantes regresaron a las escuelas públicas cuando el Tribunal Supremo de Estados Unidos reconoció su postura religiosa, tal como lo hacen hoy las naciones bien informadas. No obstante, el aguante valeroso de estos jóvenes es un ejemplo digno de imitar, sobre todo para los jóvenes cristianos de hoy, que tal vez sean objeto de mofa porque procuran vivir en conformidad con las normas bíblicas. (1 Juan 5:21.)

      12 Las diversas pruebas que nos sobrevienen, tanto las que son comunes a los seres humanos como las que afrontamos a causa de nuestra fe cristiana, explican por qué necesitamos el aguante. Pero ¿cómo podemos aguantar?

      ¿Cómo podemos aguantar hasta el fin?

      13. ¿Cómo suministra aguante Jehová?

      13 Como pueblo de Dios tenemos, sin lugar a dudas, una ventaja sobre los que no adoran a Jehová. Podemos suplicar ayuda al “Dios que suministra aguante”. (Romanos 15:5.) Pero ¿cómo suministra aguante Jehová? Una manera es mediante los ejemplos de aguante que se encuentran en su Palabra, la Biblia. (Romanos 15:4.) Cuando los examinamos no solo nos sentimos animados a aguantar, sino que también aprendemos mucho sobre cómo aguantar. Analicemos dos ejemplos sobresalientes: el aguante valeroso de Job y el aguante intachable de Jesucristo. (Hebreos 12:1-3; Santiago 5:11.)

      14, 15. a) ¿Qué pruebas aguantó Job? b) ¿Por qué pudo aguantarlas?

      14 ¿Qué situaciones sometieron a prueba el aguante de Job? Pasó por dificultades económicas cuando perdió la mayoría de sus posesiones. (Job 1:14-17; compárese con Job 1:3.) También sintió el dolor de la pérdida de seres amados cuando una tempestad de viento mató a sus diez hijos. (Job 1:18-21.) Padeció una enfermedad grave y muy dolorosa. (Job 2:7, 8; 7:4, 5.) Su propia esposa lo presionó para que se apartara de Dios. (Job 2:9.) Unos compañeros allegados le dijeron cosas hirientes, crueles y falsas. (Compárese con Job 16:1-3 y Job 42:7.) No obstante, a pesar de todas estas pruebas, se mantuvo firme e íntegro. (Job 27:5.) Las pruebas que aguantó son similares a las que el pueblo de Jehová afronta en la actualidad.

      15 ¿Por qué fue capaz de aguantar todas las pruebas Job? Algo que en particular lo sustentó fue la esperanza. “Existe esperanza hasta para un árbol —dijo Job—. Si es cortado, todavía brota de nuevo, y su propia ramita no cesa de ser.” (Job 14:7.) ¿Qué esperanza abrigaba Job? Unos versículos después dijo: “Si un hombre físicamente capacitado muere, ¿puede volver a vivir? [...] Tú llamarás, y yo mismo te responderé. Por la obra de tus manos sentirás anhelo”. (Job 14:14, 15.) Sí, Job vio más allá del dolor que sentía en esos momentos. Sabía que sus pruebas no durarían para siempre. A lo sumo, tendría que aguantar hasta la muerte. Abrigaba la esperanza de que Jehová, que desea amorosamente resucitar a los muertos, le daría la vida de nuevo. (Hechos 24:15.)

      16. a) ¿Qué aprendemos del ejemplo de Job sobre aguante? b) ¿Hasta qué grado tiene que ser real para nosotros el Reino, y por qué?

      16 ¿Qué aprendemos del aguante de Job? Que es preciso que nunca perdamos de vista nuestra esperanza si queremos aguantar hasta el fin. Además, recuerde que la seguridad de la esperanza del Reino significa que cualquier sufrimiento con el que nos encontremos es relativamente ‘momentáneo’. (2 Corintios 4:16-18.) Nuestra preciosa esperanza se basa sólidamente en la promesa de Jehová de que en el futuro cercano “limpiará toda lágrima de [nuestros] ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor”. (Revelación 21:3, 4.) Esa esperanza, que “no conduce a la desilusión”, tiene que guardar nuestros pensamientos. (Romanos 5:4, 5; 1 Tesalonicenses 5:8.) Ha de ser real para nosotros, tan real que mediante los ojos de la fe podamos vernos en el nuevo mundo, donde nunca más tendremos que luchar contra la enfermedad y la depresión, sino, más bien, nos despertaremos todos los días con buena salud y una mente despejada; donde ya no nos preocuparemos por las graves presiones económicas, sino que viviremos en seguridad, y donde ya no lamentaremos la muerte de seres queridos, sino que nos embargará la emoción de verlos resucitar. (Hebreos 11:1.) Sin esa esperanza, las pruebas de la actualidad pudieran agobiarnos tanto que nos rendiríamos. Nuestra esperanza es un tremendo incentivo para seguir luchando, para seguir aguantando hasta el mismísimo fin.

      17. a) ¿Qué pruebas aguantó Jesús? b) ¿Qué indicación hay de que Jesús aguantó un sufrimiento intenso? (Véase nota.)

      17 La Biblia nos insta a ‘mirar atentamente’ a Jesús y a ‘considerarlo con sumo cuidado y atención’. ¿Qué pruebas aguantó? Algunas fueron el resultado del pecado y la imperfección de otras personas. Jesús no solo aguantó el “habla contraria de pecadores”, sino también las dificultades que surgían entre sus discípulos, como sus disputas constantes sobre quién entre ellos era el mayor. Además, la fe de Jesús fue sometida a una prueba sin igual. “Aguantó un madero de tormento.” (Hebreos 12:1-3; Lucas 9:46; 22:24.) Es difícil siquiera imaginarse el sufrimiento mental y físico causado por la dolorosa muerte en un madero y la deshonra de ser ejecutado como blasfemo.a

      18. ¿Qué dos cosas sostuvieron a Jesús, según indicó el apóstol Pablo?

      18 ¿Qué ayudó a Jesús a aguantar hasta el fin? El apóstol Pablo menciona dos cosas que sostuvieron a Jesús: ‘ruegos y peticiones’ y, además, “el gozo que fue puesto delante de él”. Jesús, el Hijo perfecto de Dios, no se avergonzó de pedir ayuda. Oró “con fuertes clamores y lágrimas”. (Hebreos 5:7; 12:2.) En especial cuando se acercaba su prueba suprema encontró que era necesario pedir fortaleza reiterada y sinceramente. (Lucas 22:39-44.) Jehová respondió a los ruegos de Jesús, no quitándole la prueba, sino fortaleciéndolo para que la aguantara. Jesús también aguantó porque miró, más allá del madero de tormento, a su galardón, es decir, al gozo de contribuir a la santificación del nombre de Jehová y rescatar a la familia humana de la muerte. (Mateo 6:9; 20:28.)

      19, 20. ¿Cómo nos ayuda el ejemplo de Jesús a tener un punto de vista realista en cuanto a lo que implica el aguante?

      19 El ejemplo de Jesús nos enseña varias cosas que nos ayudan a tener un punto de vista realista en cuanto a lo que implica el aguante. El derrotero del aguante no es fácil. Si se nos hace difícil aguantar cierta prueba, nos consolará saber que lo mismo le sucedió incluso a Jesús. Tenemos que pedir fortaleza constantemente para aguantar hasta el fin. Es posible que a veces nos sintamos indignos de orar cuando nos hallamos bajo prueba. Sin embargo, Jehová nos invita a derramar nuestro corazón ‘porque él se interesa por nosotros’. (1 Pedro 5:7.) Y lo que Jehová ha prometido en su Palabra, lo compele a dar “poder que es más allá de lo normal” a los que lo invocan con fe. (2 Corintios 4:7-9.)

      20 A veces tenemos que aguantar con lágrimas. El dolor que Jesús sintió en el madero de tormento no era en sí razón para alegrarse. Más bien, el gozo estribaba en el galardón que se había puesto delante de él. No es realista esperar que siempre nos sentiremos alegres y eufóricos cuando pasemos por pruebas. (Compárese con Hebreos 12:11.) Sin embargo, si mantenemos la vista puesta en el galardón, tal vez podamos ‘considerarlo todo gozo’, incluso cuando afrontemos situaciones muy angustiosas. (Santiago 1:2-4; Hechos 5:41.) Lo importante es que permanezcamos firmes, aunque tengamos que derramar lágrimas. Después de todo, Jesús no dijo: ‘el que haya derramado menos lágrimas es el que será salvo’, sino “el que haya aguantado hasta el fin es el que será salvo”. (Mateo 24:13.)

      21. a) ¿Qué se nos insta a suministrar a nuestro aguante en 2 Pedro 1:5, 6? b) ¿Qué preguntas se contestarán en el próximo artículo?

      21 Como se ve, el aguante es fundamental para obtener la salvación. Sin embargo, en 2 Pedro 1:5, 6, se nos insta a suministrar devoción piadosa a nuestro aguante. ¿Qué es devoción piadosa? ¿Cómo se relaciona con el aguante, y como puede adquirirla usted? Estas preguntas se contestarán en el próximo artículo.

      [Nota a pie de página]

      a Podemos comprender mejor la intensidad del sufrimiento que Jesús aguantó si tomamos en cuenta que su organismo perfecto expiró unas horas después de haber sido fijado en el madero, mientras que a los malhechores que estaban a su lado tuvieron que quebrarles las piernas para acelerar su muerte. (Juan 19:31-33.) Ellos no habían pasado por el sufrimiento mental y físico al que Jesús había sido sometido durante toda la noche anterior; sufrió tanto que tal vez no podía ni siquiera cargar su propio madero de tormento. (Marcos 15:15, 21.)

  • Suministren a su aguante devoción piadosa
    La Atalaya 1993 | 15 de septiembre
    • Suministren a su aguante devoción piadosa

      “Suministren a su fe [...] aguante; a su aguante, devoción piadosa.” (2 PEDRO 1:5, 6.)

      1, 2. a) ¿Qué les ocurrió a los testigos de Jehová a partir de los años treinta en los países que cayeron bajo el control nazi, y por qué? b) ¿Cómo le fue al pueblo de Jehová cuando se vio sometido a este trato brutal?

      FUE un período tenebroso de la historia del siglo XX. A partir de los años treinta, miles de testigos de Jehová de los países que cayeron bajo el control nazi fueron detenidos injustamente y confinados en campos de concentración. ¿Por qué? Porque tuvieron el valor suficiente para permanecer neutrales y negarse a dar el saludo de Heil Hitler. ¿Cómo se les trató? “Ningún otro grupo de prisioneros fue expuesto al sadismo de los soldados de las SS [como] los Estudiantes de la Biblia [testigos de Jehová]. Fue un sadismo marcado por una cadena interminable de torturas físicas y mentales”, cuya intensidad “ningún idioma del mundo puede expresar”. (Karl Wittig, ex funcionario del gobierno alemán.)

      2 ¿Cómo les fue a los Testigos? En el libro The Nazi State and the New Religions: Five Case Studies in Non-Conformity (El Estado nazi y las nuevas religiones: Un estudio de cinco casos de disidencia), la Dra. Christine E. King comentó: “Solamente en el caso de los Testigos [a diferencia de otros grupos religiosos] fracasó el gobierno”. Es verdad, en conjunto los testigos de Jehová se mantuvieron firmes, aunque para centenares de ellos significó aguantar hasta la muerte.

      3. ¿Qué ha ayudado a los testigos de Jehová a aguantar las pruebas severas?

      3 ¿Qué ha contribuido a que los testigos de Jehová aguanten estas pruebas, no solo en la Alemania nazi, sino en todo el mundo? Su Padre celestial les ha ayudado a aguantar por causa de su devoción piadosa. “Jehová sabe librar de la prueba a personas de devoción piadosa”, explicó el apóstol Pedro. (2 Pedro 2:9.) En esta misma carta Pedro ya había aconsejado a los cristianos: “Suministren a su fe [...] aguante; a su aguante, devoción piadosa”. (2 Pedro 1:5, 6.) De modo que el aguante está íntimamente relacionado con la devoción piadosa. De hecho, para aguantar hasta el fin, tenemos que ‘seguir tras la devoción piadosa’ y manifestarla. (1 Timoteo 6:11.) Pero ¿qué es exactamente la devoción piadosa?

      ¿Qué es la devoción piadosa?

      4, 5. ¿Qué es la devoción piadosa?

      4 El sustantivo griego para “devoción piadosa” (eu·sé·bei·a) se puede traducir literalmente “bien-reverenciar”.a (2 Pedro 1:6, Kingdom Interlinear.) Denota un sentimiento afectuoso y sincero para con Dios. Según W. E. Vine, el adjetivo eu·se·bés, que quiere decir literalmente “bien-reverenciar”, significa “aquella energía que, dirigida por una santa maravilla [o santo temor] ante Dios, encuentra su expresión en una actividad devota”. (Traducción de S. Escuain.) (2 Pedro 2:9, Int.)

      5 Por lo tanto, la expresión “devoción piadosa” se refiere a la reverencia o devoción a Jehová que nos impulsa a hacer lo que le agrada. Lo hacemos a pesar de que afrontemos pruebas difíciles porque amamos a Dios desde el corazón. Es un apego leal y personal a Jehová que se expresa por nuestro modo de vivir. Se insta a los cristianos verdaderos a pedir en oración que puedan llevar “una vida tranquila y quieta con plena devoción piadosa”. (1 Timoteo 2:1, 2.) Según los lexicógrafos J. P. Louw y E. A. Nida, “[eu·sé·bei·a] en 1 Tm 2.21Ti 2:2 pudiera traducirse correctamente en varios idiomas ‘vivir como Dios quiere que vivamos’ o ‘vivir como Dios nos ha dicho que vivamos’”.

      6. ¿Qué relación hay entre el aguante y la devoción piadosa?

      6 Ahora entendemos mejor la relación entre el aguante y la devoción piadosa. Debido a que vivimos como Dios quiere que vivamos —con devoción piadosa—, el mundo nos odia, lo que siempre resulta en que nuestra fe sea sometida a pruebas. (2 Timoteo 3:12.) Pero de ningún modo nos sentiríamos impulsados a aguantarlas si no fuera por nuestro apego personal a nuestro Padre celestial. Además, Jehová responde a esa devoción sincera. Imagínese cómo se siente cuando observa desde los cielos a los que, por su devoción a él, se esfuerzan por agradarlo a pesar de tener que afrontar toda clase de oposición. Con razón está dispuesto a “librar de la prueba a personas de devoción piadosa”.

      7. ¿Por qué tenemos que cultivar la devoción piadosa?

      7 Sin embargo, no nacemos con devoción piadosa, ni la adquirimos automáticamente de nuestros padres piadosos. (Génesis 8:21.) Más bien, hay que cultivarla. (1 Timoteo 4:7, 10.) Tenemos que esforzarnos por suministrar devoción piadosa a nuestro aguante y a nuestra fe. Pedro dice que se requiere “esfuerzo solícito” para lograrlo. (2 Pedro 1:5.) Por consiguiente, ¿cómo podemos adquirir devoción piadosa?

      ¿Cómo adquirimos devoción piadosa?

      8. ¿Cuál es la clave, según el apóstol Pedro, para adquirir devoción piadosa?

      8 El apóstol Pedro explicó cuál es la clave para adquirir devoción piadosa. Dijo: “Que bondad inmerecida y paz les sean aumentadas por un conocimiento exacto de Dios y de Jesús nuestro Señor, por cuanto su poder divino nos ha dado libremente todas las cosas que atañen a la vida y a la devoción piadosa, mediante el conocimiento exacto de aquel que nos llamó mediante gloria y virtud”. (2 Pedro 1:2, 3.) De modo que para suministrar devoción piadosa a nuestra fe y a nuestro aguante, tenemos que crecer en conocimiento exacto, o completo, de Jehová Dios y de Jesucristo.

      9. ¿Cómo pudiera ilustrarse el hecho de que tener conocimiento exacto de Dios y de Cristo implica más que simplemente saber quiénes son?

      9 ¿Qué significa tener conocimiento exacto de Dios y de Cristo? Es obvio que implica más que simplemente saber quiénes son. Ilustrémoslo: Es posible que usted conozca a su vecino y hasta le salude por nombre. Pero ¿le prestaría una suma grande de dinero? No lo haría a menos que conociera de verdad qué clase de persona es. (Compárese con Proverbios 11:15.) De igual manera, el tener conocimiento exacto, o completo, de Jehová y de Jesús significa más que simplemente creer que existen y saber sus nombres. Es necesario conocerlos íntimamente para estar dispuestos a aguantar pruebas por su causa, incluso hasta el punto de afrontar la muerte. (Juan 17:3.) ¿Qué implica esto?

      10. ¿Qué dos cosas implica tener conocimiento exacto de Jehová y de Jesús, y por qué?

      10 Poseer conocimiento exacto, o completo, de Jehová y de Jesús implica dos cosas: 1) llegar a conocerlos como personas —sus cualidades, sentimientos y caminos— y 2) seguir su ejemplo. La devoción piadosa supone un apego sincero y personal a Jehová, y se manifiesta en nuestro modo de vivir. Por eso, para adquirirlo tenemos que llegar a conocer personalmente a Jehová y familiarizarnos bien con su voluntad y sus caminos hasta el grado que sea humanamente posible. Para conocer de verdad a Jehová, que nos creó a su imagen, tenemos que utilizar ese conocimiento y esforzarnos por ser como él. (Génesis 1:26-28; Colosenses 3:10.) Y dado que Jesús imitó perfectamente a Jehová en palabra y hechos, el conocerlo bien a él es una ayuda valiosa para cultivar la devoción piadosa. (Hebreos 1:3.)

      11. a) ¿Cómo podemos adquirir un conocimiento exacto de Dios y de Cristo? b) ¿Por qué es importante meditar sobre lo que leemos?

      11 Ahora bien, ¿cómo podemos adquirir ese conocimiento exacto de Dios y de Cristo? Estudiando diligentemente la Biblia y las publicaciones bíblicas.b Sin embargo, para que nuestro estudio bíblico personal resulte en la adquisición de devoción piadosa, es fundamental que apartemos tiempo para meditar, es decir, reflexionar sobre lo que leemos. (Compárese con Josué 1:8.) ¿Por qué es esto importante? Recuerde que la devoción piadosa es un sentimiento afectuoso y sincero para con Dios. En las Escrituras, la meditación se asocia a menudo con el corazón figurativo, es decir, la persona interior. (Salmo 19:14; 49:3; Proverbios 15:28.) Cuando reflexionamos con agradecimiento sobre lo que leemos, la información penetra hasta nuestra persona interior, despierta nuestros sentimientos, nos conmueve e influye en nuestro modo de pensar. Solo así podrá el estudio fortalecer nuestro apego personal a Jehová y movernos a vivir como le agrada a él a pesar de los desafíos o las pruebas difíciles que tengamos que afrontar.

      Practiquemos la devoción piadosa en el hogar

      12. a) ¿Cómo puede el cristiano practicar devoción piadosa en el hogar, según dice Pablo? b) ¿Por qué cuidan a sus padres de edad avanzada los cristianos verdaderos?

      12 La devoción piadosa se debe practicar primero en el hogar. El apóstol Pablo dice: “Si alguna viuda tiene hijos o nietos, que estos aprendan primero a practicar devoción piadosa en su propia casa y a seguir pagando la debida compensación a sus padres y abuelos, porque esto es acepto a vista de Dios”. (1 Timoteo 5:4.) Pablo señala que el cuidar de los padres de edad avanzada es una expresión de devoción piadosa. Los cristianos verdaderos no atienden a sus padres solo porque se sienten obligados a hacerlo, sino porque los aman. Es más, reconocen que para Jehová es muy importante que cuidemos a nuestra familia. Saben muy bien que el dar la espalda a sus padres en tiempo de necesidad equivaldría a ‘repudiar la fe cristiana’. (1 Timoteo 5:8.)

      13. ¿Por qué pudiera ser un verdadero desafío demostrar devoción piadosa en el hogar, pero qué satisfacción hay cuando cuidamos a nuestros padres?

      13 Hay que reconocer que no siempre es fácil demostrar la devoción piadosa en el hogar. Puede que las largas distancias separen a los familiares. Es posible que los hijos mayores tengan sus propias familias y tal vez estén pasando por dificultades económicas. La naturaleza o el grado del cuidado que requiera el padre puede agotar física, mental y emocionalmente a los que dan la ayuda. Sin embargo, es muy satisfactorio saber que el atender a nuestros padres no solo equivale a “la debida compensación”, sino que también agrada a Aquel “a quien toda familia en el cielo y en la tierra debe su nombre”. (Efesios 3:14, 15.)

      14, 15. Relate un ejemplo de unos hijos que cuidan fielmente a su padre.

      14 Note el siguiente ejemplo realmente conmovedor. Ellis y cinco de sus hermanos y hermanas hacen frente a un verdadero desafío al cuidar a su padre en el hogar. “En 1986 mi padre tuvo una apoplejía que lo dejó paralizado completamente”, explica Ellis. Los seis hijos atienden sus necesidades, que van desde bañarlo hasta cambiarlo de posición en la cama regularmente para que no se le ulcere la piel. “Le leemos, le hablamos, le tocamos música. No estamos seguros de si está al tanto de lo que pasa, pero lo tratamos como si tuviera plena conciencia de todo.”

      15 ¿Por qué cuidan así estos hijos a su padre? Ellis pasa a decir: “Después que murió nuestra madre, en 1964, papá nos crió a todos. En ese tiempo nuestras edades oscilaban entre los 5 y los 14 años. Él estuvo allí para ayudarnos; ahora nosotros estamos aquí para ayudarle a él”. Desde luego que no es fácil dar esta clase de ayuda, y a veces los hijos se desaniman. “Pero sabemos que el estado de nuestro padre es un problema temporal —dice Ellis—. Esperamos con anhelo el tiempo, cuando nuestro padre tenga de nuevo buena salud y podamos volver a reunirnos con nuestra madre.” (Isaías 33:24; Juan 5:28, 29.) No hay duda de que este fiel cuidado de los padres alegra el corazón de Aquel que manda a los hijos honrar a sus padres. (Efesios 6:1, 2.)

      La devoción piadosa y el ministerio

      16. ¿Cuál debe ser la razón principal por lo que hacemos en el ministerio?

      16 Cuando aceptamos la invitación de Jesús de ‘seguirlo continuamente’, recibimos la comisión de predicar las buenas nuevas del Reino y hacer discípulos. (Mateo 16:24; 24:14; 28:19, 20.) Es obvio que el participar en el ministerio es una obligación cristiana en estos “últimos días”. (2 Timoteo 3:1.) Sin embargo, el motivo por el que predicamos y enseñamos tiene que ir más allá de un simple sentido de obligación. El amor profundo a Jehová tiene que ser la razón principal por lo que hacemos y por cuánto hacemos en el ministerio. “De la abundancia del corazón habla la boca.” (Mateo 12:34.) Sí, cuando el corazón rebosa de amor a Jehová, nos sentimos impulsados a dar testimonio de él. Cuando nuestro motivo es amor a Dios, nuestro ministerio es una expresión significativa de nuestra devoción piadosa.

      17. ¿Cómo podemos cultivar el motivo correcto para efectuar el ministerio?

      17 ¿Cómo podemos cultivar el motivo correcto para efectuar el ministerio? Reflexione con agradecimiento sobre tres razones que Jehová nos ha dado para amarlo. 1) Amamos a Jehová por lo que ya ha hecho por nosotros. La provisión del rescate fue la mayor expresión de amor. (Mateo 20:28; Juan 15:13.) 2) Amamos a Jehová por lo que hace por nosotros hoy día. Tenemos franqueza de expresión con Jehová, y él contesta nuestras oraciones. (Salmo 65:2; Hebreos 4:14-16.) Cuando damos prioridad a los intereses del Reino, recibimos las necesidades de la vida. (Mateo 6:25-33.) Se nos provee constantemente alimento espiritual que nos ayuda a hacer frente a las dificultades. (Mateo 24:45.) Además, tenemos la bendición de ser parte de una hermandad cristiana mundial que verdaderamente nos separa del resto del mundo. (1 Pedro 2:17.) 3) También amamos a Jehová por lo que aún hará por nosotros en el futuro. A causa de su amor, nos hemos ‘asido firmemente de la vida que realmente lo es’, es decir, vida eterna en el futuro. (1 Timoteo 6:12, 19.) Al meditar en el amor que Jehová nos ha mostrado, no cabe duda de que el corazón nos impulsará a hablar de él y de sus preciosos propósitos con devoción. No será necesario que otros nos digan qué hacer ni cuánto hacer en el ministerio. El corazón nos impulsará a hacer lo que esté a nuestro alcance.

      18, 19. ¿Qué obstáculo venció una hermana a fin de participar en el ministerio?

      18 Cuando la devoción piadosa estimula el corazón, este nos impulsa a hablar aun en circunstancias difíciles. (Compárese con Jeremías 20:9.) Así sucedió en el caso de Stella, una cristiana muy tímida. Cuando empezó a estudiar la Biblia, pensó: ‘Nunca podré ir de casa en casa’. Explica: “Siempre fui muy callada. Nunca pude acercarme a otros y entablar una conversación”. A medida que siguió estudiando, su amor a Jehová aumentó, y llegó a tener un deseo intenso de hablar de él. “Recuerdo que le dije a la hermana que estudiaba conmigo: ‘Tengo muchas ganas de hablar, pero no puedo, y eso me molesta’. Jamás olvidaré lo que me contestó: ‘Stella, debes estar agradecida de que quieres hablar’.”

      19 Al poco tiempo, Stella empezó a predicar a su vecina. Luego dio un paso monumental para ella: participó en el ministerio de casa en casa por primera vez. (Hechos 20:20, 21.) Recuerda: “Escribí mi presentación, pero estaba tan asustada que, aunque tenía las notas enfrente de mí, estaba demasiado nerviosa para verlas”. Ahora, más de treinta y cinco años después, todavía es muy tímida; sin embargo, ama el ministerio del campo y sigue participando de lleno en él.

      20. ¿Qué ejemplo muestra que ni la persecución ni el encarcelamiento pueden cerrar la boca de los Testigos dedicados de Jehová?

      20 Ni la persecución ni el encarcelamiento pueden cerrar la boca de los Testigos dedicados de Jehová. Este hecho lo demuestra el ejemplo de Ernst y Hildegard Seliger, de Alemania. A causa de su fe pasaron más de cuarenta años entre ambos en campos de concentración nazis y prisiones comunistas. Pero incluso en prisión siguieron predicando a otros reclusos. Hildegard recuerda: “Las autoridades de la prisión me tenían por muy peligrosa porque, según dijo una guardia, yo hablaba de la Biblia todo el día. De modo que me metieron en una celda en el sótano”. Cuando por fin se les puso en libertad, los hermanos Seliger dedicaron todo su tiempo al ministerio cristiano. Ambos sirvieron fielmente hasta la muerte, el hermano Seliger en 1985, y su esposa en 1992.

      21. ¿Qué tenemos que hacer para suministrar devoción piadosa a nuestro aguante?

      21 Si estudiamos diligentemente la Palabra de Dios y apartamos tiempo para meditar con agradecimiento sobre lo que aprendemos, aumentará nuestro conocimiento exacto de Jehová Dios y de Jesucristo. De este modo se podrá desarrollar en nosotros esa preciosa cualidad, la devoción piadosa. Sin ella es imposible aguantar las diversas pruebas que afrontamos los cristianos. Por consiguiente, sigamos el consejo del apóstol Pedro y continuemos ‘suministrando a nuestra fe, aguante y a nuestro aguante, devoción piadosa’.c (2 Pedro 1:5, 6.)

Publicaciones en español (1950-2026)
Cerrar sesión
Iniciar sesión
  • español
  • Compartir
  • Configuración
  • Copyright © 2026 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania
  • Condiciones de uso
  • Política de privacidad
  • Configuración de privacidad
  • JW.ORG
  • Iniciar sesión
Compartir