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Cómo hallar la clave del cariño fraternalLa Atalaya 1993 | 15 de octubre
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Cómo hallar la clave del cariño fraternal
“Suministren a su [...] devoción piadosa, cariño fraternal.” (2 PEDRO 1:5-7.)
1. ¿Cuál es una de las razones principales por las que las reuniones del pueblo de Jehová son ocasiones tan felices?
EN CIERTA ocasión, un médico que no era testigo de Jehová asistió a la graduación de su hija de la Escuela Bíblica de Galaad de la Watch Tower, donde había recibido preparación misional. Le impresionó tanto la alegre multitud que pensó que debía haber muy pocos enfermos entre ellos. ¿Por qué estaban tan contentas aquellas personas? A propósito, ¿qué hace que todas las reuniones del pueblo de Jehová, tanto en las congregaciones como en las asambleas de circuito y de distrito, sean ocasiones felices? ¿No es el cariño fraternal que se muestran unos a otros? No cabe duda de que el cariño fraternal es una de las razones de que se haya dicho que ningún otro grupo religioso deriva más placer, felicidad y satisfacción de la religión que los testigos de Jehová.
2, 3. ¿Qué dos palabras griegas se refieren a los sentimientos que debemos tenernos unos a otros, y qué características las diferencian?
2 Sería lógico que esperáramos encontrar este cariño fraternal en vista de lo que dice el apóstol Pedro en 1 Pedro 1:22: “Ahora que ustedes han purificado sus almas por su obediencia a la verdad con el cariño fraternal sin hipocresía como resultado, ámense unos a otros intensamente desde el corazón”. Uno de los elementos básicos de la palabra griega que se traduce “cariño fraternal” es fi·lí·a (afecto). Su significado está relacionado estrechamente con a·gá·pe, que por lo general se traduce “amor”. (1 Juan 4:8.) Aunque el cariño fraternal y el amor suelen utilizarse indistintamente, cada uno tiene aspectos característicos. No debemos confundirlos, como hacen muchos traductores de la Biblia. (En este artículo y en el siguiente examinaremos cada uno de estos términos.)
3 Respecto a la diferencia entre estas dos palabras griegas, un helenista comentó que fi·lí·a “fundamentalmente denotaba calidez, intimidad y afecto”. Por otra parte, a·gá·pe tiene que ver más con la mente. Por eso, aunque se nos dice que amemos (a·gá·pe) a nuestros enemigos, no sentimos cariño por ellos. ¿Por qué no? Porque “las malas compañías echan a perder los hábitos útiles”. (1 Corintios 15:33.) Lo que Pedro pasa a decir también indica que hay una diferencia entre estas palabras: “Suministren a su [...] cariño fraternal, amor”. (2 Pedro 1:5-7; compárese con Juan 21:15-17.)a
Ejemplos de cariño fraternal muy especial
4. ¿Por qué existía un cariño especial entre Jesús y Juan?
4 La Palabra de Dios da algunos buenos ejemplos de cariño fraternal muy especial. Este cariño especial no es el resultado de un capricho, sino que se basa en el aprecio que uno siente por las cualidades sobresalientes de alguien. El ejemplo más notable es ciertamente el cariño que Jesucristo tuvo al apóstol Juan. No cabe duda de que Jesús sintió cariño fraternal por todos sus apóstoles fieles, y no le faltaban razones. (Lucas 22:28.) Una manera de demostrarlo fue lavándoles los pies, y así les dio una lección de humildad. (Juan 13:3-16.) Pero Jesús sintió un cariño especial por Juan, como este mencionó en varias ocasiones. (Juan 13:23; 19:26; 20:2.) Si Jesús tenía razones para sentir cariño por sus discípulos y apóstoles, es muy probable que Juan le hubiera dado motivos para que le tuviera cariño especial a él, pues Juan sintió un aprecio más profundo por Jesús. Así se desprende de sus escritos, tanto de su Evangelio como de sus cartas inspiradas. ¡Cuántas veces menciona el amor! El mayor aprecio que Juan sentía por las cualidades espirituales de Jesús se observa en lo que escribió en los capítulos 1 y 13 al 17 de Juan, así como en las referencias que hace en varias ocasiones a la existencia prehumana de Jesús. (Juan 1:1-3; 3:13; 6:38, 42, 58; 17:5; 18:37.)
5. ¿Qué se puede decir del cariño especial que había entre Pablo y Timoteo?
5 Tampoco queremos pasar por alto el cariño fraternal muy especial que existió entre el apóstol Pablo y su compañero cristiano Timoteo, un cariño que ciertamente se basaba en la estima que cada uno tenía por las cualidades del otro. Los escritos de Pablo contienen excelentes comentarios acerca de Timoteo, tales como: “No tengo a ningún otro de disposición como la de él, que genuinamente cuide de las cosas que tienen que ver con ustedes. [...] Ustedes saben la prueba que él dio de sí mismo, que, cual hijo con su padre, sirvió como esclavo conmigo en el adelanto de las buenas nuevas”. (Filipenses 2:20-22.) En sus cartas a Timoteo, Pablo le habla muchas veces de una manera que revela el mucho cariño que le tenía. Por ejemplo, 1 Timoteo 6:20 dice: “Oh Timoteo, guarda lo que ha sido depositado a tu cuidado”. (Véase también 1 Timoteo 4:12-16; 5:23; 2 Timoteo 1:5; 3:14, 15.) El cariño especial que Pablo sentía por el joven Timoteo se destaca sobre todo cuando comparamos las cartas que le escribió a él con la que escribió a Tito. Timoteo debe haber sentido lo mismo con respecto a su amistad con Pablo, como se ve por las palabras de Pablo en 2 Timoteo 1:3, 4: “Nunca ceso de acordarme de ti en mis ruegos [...], anhelo verte —pues recuerdo tus lágrimas— para llenarme de gozo”.
6, 7. ¿Qué sentimiento existía entre David y Jonatán, y por qué?
6 En las Escrituras Hebreas también hallamos excelentes ejemplos, como el de David y Jonatán. Leemos que después que David mató a Goliat, “la misma alma de Jonatán se ligó con el alma de David, y Jonatán empezó a amarlo como a su propia alma”. (1 Samuel 18:1.) El aprecio por el celo que David mostró por el nombre de Jehová y su intrepidez al salir al encuentro del gigante Goliat, debió producir en Jonatán un cariño especial por David.
7 Jonatán sentía tanto cariño por David que arriesgó su propia vida para defenderlo del rey Saúl. Nunca se resintió por el hecho de que Jehová hubiera escogido a David para que fuera el siguiente rey de Israel. (1 Samuel 23:17.) David también sentía profundo cariño por Jonatán, como lo muestra lo que dijo al lamentar su muerte: “Estoy angustiado por ti, hermano mío, Jonatán, muy agradable me fuiste. Más maravilloso me fue tu amor que el amor procedente de mujeres”. Ciertamente un verdadero aprecio mutuo caracterizó su relación. (2 Samuel 1:26.)
8. ¿Qué dos mujeres se mostraron cariño especial, y por qué?
8 Otro buen ejemplo de cariño especial en las Escrituras Hebreas es el de dos mujeres: Noemí y su nuera Rut, que había enviudado. Recuerde lo que Rut le dijo a Noemí: “No me instes con ruegos a que te abandone, a que me vuelva de acompañarte; porque a donde tú vayas yo iré, y donde tú pases la noche yo pasaré la noche. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios”. (Rut 1:16.) ¿No debemos concluir que la conducta de Noemí y lo que decía de Jehová contribuyeron a que Rut manifestara tal aprecio? (Compárese con Lucas 6:40.)
El ejemplo del apóstol Pablo
9. ¿Qué indica que Pablo fue ejemplar en mostrar cariño fraternal?
9 Como hemos visto, el cariño fraternal que el apóstol Pablo sentía por Timoteo era muy especial. Pero Pablo también dio un ejemplo maravilloso al mostrar mucho cariño fraternal a sus hermanos en general. Dijo a los ancianos de Éfeso que ‘por tres años, noche y día, no había cesado de amonestar a cada uno con lágrimas’. ¿No era esto una muestra de cariño fraternal? Sin lugar a dudas. Y ellos sentían lo mismo por Pablo. Al enterarse de que no lo verían más, “prorrumpió gran llanto entre todos ellos, y se echaron sobre el cuello de Pablo y lo besaron tiernamente”. (Hechos 20:31, 37.) ¿Cariño fraternal basado en el aprecio? Claro que sí. Pablo también manifiesta su cariño fraternal al decir en 2 Corintios 6:11-13: “Nuestra boca se ha abierto para ustedes, corintios, nuestro corazón se ha ensanchado. Ustedes no se hallan apretados y escasos de lugar en nosotros, pero sí se hallan apretados y escasos de lugar en sus propios tiernos cariños. Así es que, como recompensa, en cambio —hablo como a hijos—, ustedes, también, ensánchense”.
10. ¿Qué deficiencia en cuanto a cariño fraternal impulsó a Pablo a relatar sus pruebas en el capítulo 11 de 2 Corintios?
10 Es obvio que muchos de los corintios no tenían suficiente cariño fraternal y estima por el apóstol Pablo. Algunos se quejaron: “Sus cartas son de peso y enérgicas, pero su presencia en persona es débil, y su habla desdeñable”. (2 Corintios 10:10.) Por tal razón, el apóstol Pablo hizo referencia a sus “apóstoles superfinos” y se vio en la necesidad de relatar las pruebas que había aguantado, como aparece en 2 Corintios 11:5, 22-33.
11. ¿Qué testimonio hay de que Pablo sentía cariño por los cristianos de Tesalónica?
11 El cariño que Pablo sentía por aquellos a quienes ministraba queda muy claro por lo que dijo en 1 Tesalonicenses 2:8: “Teniéndoles tierno cariño, nos fue de mucho agrado impartirles, no solo las buenas nuevas de Dios, sino también nuestras propias almas, porque ustedes llegaron a sernos amados”. De hecho, tanto cariño tenía a estos nuevos, que no pudo esperar más —tan deseoso estaba de saber cómo les iba con la persecución— y les envió a Timoteo, quien luego dio un buen informe que alentó mucho a Pablo. (1 Tesalonicenses 3:1, 2, 6, 7.) Bien lo dice la obra Perspicacia para comprender las Escrituras: “Se forjó una estrecha relación de cariño fraternal entre Pablo y aquellos a quienes ministraba”.
El aprecio: la clave del cariño fraternal
12. ¿Por qué debemos mostrar cariño a nuestros hermanos?
12 Sin duda, el aprecio es la clave del cariño fraternal. ¿No tienen todos los siervos dedicados de Jehová cualidades que apreciamos, que hacen que sintamos mucho cariño por ellos? Todos buscamos primero el Reino de Dios y su justicia. Todos luchamos con valor contra nuestros tres enemigos comunes: Satanás y sus demonios, el mundo inicuo bajo el control de Satanás y las tendencias egoístas de la carne pecaminosa que hemos heredado. ¿No deberíamos pensar siempre que nuestros hermanos lo hacen lo mejor que pueden en vista de las circunstancias? Toda persona está o de parte de Jehová o de parte de Satanás. Nuestros hermanos dedicados están de parte de Jehová, sí, son de los nuestros, y, por lo tanto, merecen nuestro cariño fraternal.
13. ¿Por qué debemos sentir mucho cariño por los ancianos?
13 ¿Qué podemos decir del aprecio que tenemos a nuestros ancianos? ¿No deberían ocupar un lugar especial en nuestro corazón por su ardua labor a favor de los intereses de la congregación? Ellos, como nosotros, han de mantenerse a sí mismos y a su familia. También tienen las mismas obligaciones que nosotros: estudiar personalmente, asistir a las reuniones de congregación y participar en el ministerio del campo. Además, es su obligación preparar partes en el programa de las reuniones, pronunciar discursos públicos y atender problemas que surjan en la congregación, lo que a veces les supone pasar muchas horas en audiencias judiciales. Ciertamente queremos “[seguir] teniendo aprecio a hombres de esa clase”. (Filipenses 2:29.)
Mostremos cariño fraternal
14. ¿Qué textos bíblicos nos mandan que mostremos cariño fraternal?
14 Para agradar a Jehová, tenemos que demostrar el afectuoso sentimiento de cariño fraternal a nuestros compañeros de creencia, como lo hicieron Jesucristo y Pablo. Leemos: “En [cariño fraternal] ténganse tierno cariño unos a otros”. (Romanos 12:10, Kingdom Interlinear.) “Respecto al [cariño fraternal], ustedes no tienen necesidad de que les escribamos, porque ustedes mismos son enseñados por Dios a amarse unos a otros.” (1 Tesalonicenses 4:9, Int.) “Que su [cariño fraternal] continúe.” (Hebreos 13:1, Int.) No cabe duda de que a nuestro Padre celestial le agrada cuando mostramos cariño fraternal a sus hijos terrestres.
15. ¿Cuáles son algunas maneras de mostrar cariño fraternal?
15 En tiempos apostólicos, los cristianos acostumbraban saludarse con un “beso santo” o un “beso de amor”. (Romanos 16:16; 1 Pedro 5:14.) Esta era una verdadera muestra de cariño fraternal. Hoy día, en la mayoría de los lugares de la Tierra, una manera más apropiada de hacerlo sería mediante una sonrisa amigable y un fuerte apretón de manos. En los países latinoamericanos, como México, las personas suelen saludarse con un abrazo, que es una verdadera muestra de cariño. Es posible que el cariño intenso de estos hermanos sea en parte la razón del gran aumento de publicadores que se produce en esos países.
16. ¿Qué oportunidades tenemos de mostrar cariño fraternal en el Salón del Reino?
16 Cuando entramos en el Salón del Reino, ¿hacemos un esfuerzo especial por demostrar cariño fraternal? Si así es, nos sentiremos impulsados a decir algo animador a nuestros hermanos, sobre todo a los que parecen estar deprimidos. Se nos manda que “[hablemos] confortadoramente a las almas abatidas”. (1 Tesalonicenses 5:14.) Esta es una buena manera de comunicar lo cálido del cariño fraternal. Otra excelente manera de hacerlo es agradeciendo un buen discurso público, una asignación bien presentada en el programa de la reunión, lo bien que se ha esforzado un estudiante en la Escuela del Ministerio Teocrático y así por el estilo.
17. ¿Cómo se ganó el cariño de la congregación cierto anciano?
17 ¿Pudiéramos invitar a algunos hermanos a nuestro hogar para disfrutar de una comida o tal vez de un refresco después de una reunión, si no es muy tarde? ¿No deberíamos regirnos por el consejo de Jesús anotado en Lucas 14:12-14? Un ex misionero fue nombrado superintendente presidente de una congregación en la que todos los demás hermanos eran de otra raza. Percibió la falta de cariño fraternal, de modo que se propuso remediar la situación. ¿Cómo? Todos los domingos invitaba a una familia diferente a comer. Al cabo de un año, toda la congregación le tenía mucho cariño fraternal.
18. ¿Cómo podemos mostrar cariño fraternal a nuestros hermanos enfermos?
18 Cuando un hermano está enfermo, sea en su casa o en el hospital, el cariño fraternal nos impulsará a dejarle saber que nos interesamos por él. ¿Y qué se puede decir de los que viven en un asilo de ancianos? ¿Por qué no visitarlos, telefonearles o enviarles una tarjeta que exprese nuestro afecto?
19, 20. ¿Cómo podemos mostrar que hemos ensanchado nuestro cariño fraternal?
19 Al dar muestras de cariño fraternal, preguntémonos: ‘¿Soy parcial? ¿Me dejo influir por el color de la piel, la educación o las posesiones materiales de las personas? ¿Necesito ensanchar mi cariño fraternal, como instó el apóstol Pablo a los cristianos de Corinto?’. El cariño fraternal hará que veamos a nuestros hermanos de manera positiva y que los apreciemos por sus buenas cualidades. También nos ayudará a alegrarnos por el progreso de nuestro hermano en vez de envidiarlo.
20 El cariño fraternal también nos impulsará a estar al tanto de ayudar a nuestros hermanos en el ministerio. Así obraremos en conformidad con lo que dice el cántico 92:
“Al que está débil hay que ayudar;
darle denuedo para el hablar.
A los niñitos no hay que olvidar,
sino librarlos de su vacilar”.
21. ¿Qué reacción podemos esperar cuando mostramos cariño fraternal?
21 Por lo tanto, no olvidemos que, al mostrar cariño fraternal, es aplicable el principio que Jesús enunció en su Sermón del Monte: “Practiquen el dar, y se les dará. Derramarán en sus regazos una medida excelente, apretada, remecida y rebosante. Porque con la medida con que ustedes miden, se les medirá en cambio”. (Lucas 6:38.) Nos beneficiamos personalmente cuando mostramos cariño fraternal, estimando a aquellos que sirven a Jehová como nosotros. ¡En verdad, felices son los que se deleitan en manifestar cariño fraternal!
[Nota a pie de página]
a Véase el siguiente artículo: “Amor (Agape): lo que no es, y lo que es”.
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Amor (agape): lo que no es y lo que esLa Atalaya 1993 | 15 de octubre
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Amor (agape): lo que no es y lo que es
“Suministren a su [...] cariño fraternal, amor.” (2 PEDRO 1:5, 7.)
1. a) ¿A qué cualidad da preeminencia la Biblia? b) ¿Qué cuatro palabras griegas suelen traducirse “amor”, y cuál se utiliza en 1 Juan 4:8?
EL AMOR es la cualidad o virtud a la que da preeminencia la Palabra de Dios, la Biblia. En griego, el idioma en que se escribieron originalmente las Escrituras Cristianas, hay cuatro palabras que suelen traducirse “amor”. El amor que analizaremos a continuación no es é·ros (palabra que no aparece en las Escrituras Griegas Cristianas), que se basa en la atracción sexual; tampoco es stor·gué, un sentimiento basado en una relación consanguínea; y no es fi·lí·a, un afectuoso amor de amistad basado en aprecio mutuo sobre el que estudiamos en el artículo anterior. Más bien, es a·gá·pe, el amor basado en principios, sobre el que pudiera decirse que es sinónimo de altruismo, el amor al que aludió el apóstol Juan cuando dijo: “Dios es amor”. (1 Juan 4:8.)
2. ¿Qué se ha dicho con acierto acerca del amor (a·gá·pe)?
2 El profesor William Barclay dice en su libro Palabras griegas del Nuevo Testamento (traducción de Javier José Marín C.) respecto a este amor (a·gá·pe): “Agape tiene que ver con la mente. No es una mera emoción que se desata espontáneamente en nuestros corazones [como pudiera suceder en el caso de fi·lí·a], sino un principio por el cual vivimos deliberadamente. Agape se relaciona íntimamente con la voluntad. Es una conquista, una victoria, una proeza. Nadie amó jamás a sus enemigos; pero al llegar a hacerlo es una auténtica conquista de todas nuestras inclinaciones naturales y emocionales. Este agape [...] [es] la facultad de amar lo que no es amable, de amar a la gente que no nos gusta”.
3. ¿Cómo recalcaron la importancia del amor Jesucristo y Pablo?
3 Cierto, una de las cosas que distinguen la adoración pura de Jehová Dios de todas las demás formas de adoración es la importancia que da a esta clase de amor. Jesucristo mencionó debidamente los dos mayores mandamientos: “El primero es: [...] ‘Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas’. El segundo es este: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’. No hay otro mandamiento mayor que estos”. (Marcos 12:29-31.) El apóstol Pablo dio el mismo énfasis al amor en el capítulo 13 de Primera a los Corintios. Después de destacar que el amor es la cualidad principal e indispensable, concluyó: “Ahora, sin embargo, permanecen la fe, la esperanza, el amor, estos tres; pero el mayor de estos es el amor”. (1 Corintios 13:13.) Jesús dijo con toda la razón que el amor sería la marca que identificaría a sus seguidores. (Juan 13:35.)
Lo que no es o no hace el amor
4. ¿Cuántos aspectos negativos y cuántos positivos respecto al amor menciona Pablo en 1 Corintios 13:4-8?
4 Se ha señalado que es más fácil decir lo que no es el amor que explicar lo que es. Hay algo de verdad en ello, pues en el capítulo que el apóstol Pablo escribió sobre el amor, el capítulo 13 de Primera a los Corintios en los 1Co 13 versículos 4 a 8, se mencionan nueve cosas que el amor no es o no hace, y siete que es o hace.
5. ¿Cómo se define “celoso”, y cómo se utiliza en un sentido positivo en las Escrituras?
5 En primer lugar, Pablo dice que el amor “no es celoso”. Esto requiere un poco de explicación, porque hay aspectos positivos y negativos con relación al término celoso. Un diccionario define “celoso” como “uno que no tolera rivalidad” y “exige devoción exclusiva”. Por eso, Moisés dijo en Éxodo 34:14: “No debes postrarte ante otro dios, porque Jehová, cuyo nombre es Celoso, él es un Dios celoso”. Jehová dice en Éxodo 20:5: “Yo Jehová tu Dios soy un Dios que exige devoción exclusiva”. En la misma línea, el apóstol Pablo escribió: “Estoy celoso de ustedes con un celo piadoso”. (2 Corintios 11:2.)
6. ¿Qué ejemplos bíblicos muestran por qué el amor no es celoso?
6 Sin embargo, los “celos” tienen una connotación negativa, y por eso se les incluye entre las obras de la carne en Gálatas 5:20. Sí, esos celos son egoístas y producen odio, y el odio es lo contrario del amor. Los celos hicieron que Caín odiara a Abel hasta el grado de asesinarlo, y fueron la causa de que los diez medio hermanos de José lo odiaran hasta el punto de querer matarlo. El amor no tiene celos envidiosos de las posesiones o ventajas de otras personas, como fue el caso del rey Acab, que envidió con celos la viña de Nabot. (1 Reyes 21:1-19.)
7. a) ¿Qué experiencia muestra que a Jehová le desagradan los que se vanaglorian? b) ¿Por qué ni siquiera se jacta irreflexivamente el amor?
7 Pablo pasa a decir que el amor “no se vanagloria”. El vanagloriarse da muestras de falta de amor, pues hace que uno se coloque así mismo en una posición superior a los demás. A Jehová le desagradan los que se vanaglorian, como se ve por la manera como humilló al rey Nabucodonosor cuando se jactó. (Daniel 4:30-35.) Muchas veces las personas se jactan de sí mismas irreflexivamente debido a que se sienten muy satisfechas con sus logros o posesiones. Es posible que algunas tiendan a jactarse de su éxito en el ministerio cristiano. Otras son como el anciano que no pudo refrenarse de telefonear a sus amigos para decirles que había comprado un nuevo automóvil de casi $50.000 (E.U.A.). Esta clase de habla no es amorosa porque presenta al vanaglorioso como superior a sus oyentes.
8. a) ¿Cómo ve Jehová a los que están hinchados? b) ¿Por qué no se porta así el amor?
8 Luego se nos dice que el amor “no se hincha”. El que se hincha o es altivo carece de amor porque se ensalza a sí mismo sobre los demás. Esta actitud mental es muy imprudente, pues “Dios se opone a los altivos, pero da bondad inmerecida a los humildes”. (Santiago 4:6.) El amor es completamente lo contrario; considera que los demás son superiores. Pablo escribió en Filipenses 2:2, 3: “Hagan pleno mi gozo por ser ustedes de la misma mente y tener el mismo amor, estando unidos en alma, teniendo presente el mismo pensamiento, no haciendo nada movidos por espíritu de contradicción ni por egotismo, sino considerando con humildad mental que los demás son superiores a ustedes”. Esta actitud mental hace que otros se sientan a gusto, mientras que el altivo hace que se sientan incómodos debido a su espíritu de contradicción.
9. ¿Por qué no se porta indecentemente el amor?
9 Pablo sigue diciendo que el amor “no se porta indecentemente”. Los diccionarios definen “indecente” como “indecoroso”, “obsceno” y “deshonesto”, es decir, “que va contra la honradez o las normas éticas”. A la persona que se porta indecentemente (sin amor) no le importan los sentimientos de los demás. Algunas versiones de la Biblia traducen la palabra griega por “grosero” o “descortés”. Dicha persona se mofa de lo que se considera propio y de buen gusto. Desde luego, el tener consideración amorosa a otros significa no hacer cosas que sean groseras o indecentes y que ofendan o hasta puedan escandalizar a otras personas.
Otras cosas que el amor no hace
10. ¿En qué sentido no busca sus propios intereses el amor?
10 Seguidamente se nos dice que el amor “no busca sus propios intereses”, es decir, no lo hace cuando están implicados nuestros intereses personales y los de otras personas. El apóstol también dice: “Nadie jamás ha odiado a su propia carne; antes bien, la alimenta y la acaricia”. (Efesios 5:29.) Sin embargo, cuando nuestros intereses chocan con los de otra persona y no hay ningún otro principio bíblico implicado, debemos tratar el asunto como lo hizo Abrahán con Lot, y dar prioridad a los intereses de la otra persona. (Génesis 13:8-11.)
11. ¿Qué significa que el amor no se sienta provocado?
11 El amor tampoco se ofende fácilmente, por eso Pablo dice que “no se siente provocado”. No es hipersensible. Muestra autodominio. Esta exhortación deben tomarla a pecho sobre todo los matrimonios, y guardarse de ser impacientes y alzarse la voz o gritarse uno al otro. Hay circunstancias en que es fácil sentirse provocado, y por eso Pablo vio necesario aconsejar a Timoteo: “El esclavo del Señor no tiene necesidad de pelear, sino de ser amable para con todos, capacitado para enseñar, manteniéndose reprimido bajo lo malo [es decir, no sentirse provocado], instruyendo con apacibilidad a los que no están favorablemente dispuestos”. (2 Timoteo 2:24, 25.)
12. a) ¿En qué sentido no lleva cuenta del daño el amor? b) ¿Por qué es imprudente llevar cuenta del daño?
12 Pablo continúa mencionando cosas que el amor no hace, pues dice: “El amor [...] no lleva cuenta del daño”. Esta frase no significa que el amor no ve el daño. Jesús indicó cómo debemos tratar los asuntos cuando se nos daña gravemente. (Mateo 18:15-17.) Sin embargo, el amor no permite que guardemos resentimiento. No llevar cuenta del daño quiere decir que perdonamos a la persona y olvidamos el asunto después que se ha tratado bíblicamente. No se atormente a sí mismo ni se amargue la vida pensando una y otra vez en el mal que se ha cometido contra usted, pues eso es llevar cuenta del daño.
13. ¿Qué significa no regocijarse por la injusticia, y por qué no lo hace el amor?
13 Además, se nos dice que el amor “no se regocija por la injusticia”. El mundo se regocija por la injusticia, como se ve por la popularidad de las publicaciones, las películas y los programas de televisión violentos y pornográficos. Dicho regocijo es egoísta, pues no le importan los principios justos de Dios ni el bienestar de los demás. La persona que participa en este regocijo egoísta está sembrando para la carne y con el tiempo segará de ella corrupción. (Gálatas 6:8.)
14. ¿Por qué se puede decir con confianza que el amor nunca falla?
14 Ahora examinemos la última cosa que el amor no hace: “El amor nunca falla”. En primer lugar, nunca falla o termina porque Dios es amor, y él es el “Rey de la eternidad”. (1 Timoteo 1:17.) En Romanos 8:38, 39 se nos asegura que el amor que Jehová nos tiene nunca fallará: “Estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni gobiernos, ni cosas aquí ahora, ni cosas por venir, ni poderes, ni altura, ni profundidad, ni ninguna otra creación podrá separarnos del amor de Dios que está en Cristo Jesús nuestro Señor”. Además, el amor nunca falla en el sentido de que nunca es deficiente. Es capaz de hacer frente a cualquier situación y desafío.
Lo que el amor es o hace
15. Al mencionar los aspectos positivos del amor, ¿por qué aparece el ser sufrido en primer lugar?
15 Examinemos ahora el lado positivo del amor, es decir, lo que es o hace. Pablo empieza diciendo: “El amor es sufrido”. Se ha indicado que no puede haber compañerismo cristiano si los implicados no son sufridos, es decir, si no pueden soportarse con paciencia los unos a los otros. Esto es cierto porque todos somos imperfectos, y nuestras imperfecciones y debilidades son una prueba para los demás. ¡Con razón menciona el apóstol Pablo este aspecto en primer lugar al explicar lo que es el amor!
16. ¿De qué maneras pueden ser bondadosos los unos con los otros los miembros de la familia?
16 Pablo también dice que el amor es “bondadoso”. En otras palabras es amable, atento y considerado con otras personas. La bondad se manifiesta tanto en cosas grandes como pequeñas. El buen samaritano sin duda mostró bondad al hombre a quien atacaron unos ladrones. (Lucas 10:30-37.) Al amor le gusta decir “por favor”. Expresamos un mandato si decimos: “Páseme el pan”. Pero lo convertimos en una petición si decimos: “¿Me pasa el pan, por favor?”. Los esposos son bondadosos con sus esposas cuando siguen el consejo de 1 Pedro 3:7: “Ustedes, esposos, continúen morando con ellas de igual manera, de acuerdo con conocimiento, asignándoles honra como a un vaso más débil, el femenino, puesto que ustedes también son herederos con ellas del favor inmerecido de la vida, a fin de que sus oraciones no sean estorbadas”. Las esposas son bondadosas con sus esposos cuando les muestran “profundo respeto”. (Efesios 5:33.) Los padres son bondadosos con sus hijos cuando obedecen el consejo de Efesios 6:4: “Padres, no estén irritando a sus hijos, sino sigan criándolos en la disciplina y regulación mental de Jehová”.
17. ¿De qué dos maneras se regocija el amor con la verdad?
17 El amor no se regocija por la injusticia, sino que se “regocija con la verdad”. El amor y la verdad están estrechamente vinculados, pues Dios es amor y también es “el Dios de la verdad”. (Salmo 31:5.) El amor se regocija cuando ve que la verdad triunfa sobre la falsedad y que la denuncia; esta es en parte la razón por la que hay un gran aumento en la cantidad de adoradores de Jehová hoy día. Ahora bien, dado que la verdad se pone en contraste con la injusticia, pudiera decirse también que el amor se regocija con la justicia. Se regocija cuando la justicia triunfa, y por ello se manda a los adoradores de Jehová que se alegren cuando caiga Babilonia la Grande. (Revelación 18:20.)
18. ¿En qué sentido soporta todas las cosas el amor?
18 Pablo pasa a decir que el amor ‘soporta todas las cosas’. Como se muestra en la Kingdom Interlinear, la idea es que el amor cubre todas las cosas. No ‘divulga una falta’ de un hermano, como suelen hacer los malvados. (Salmo 50:20; Proverbios 10:12; 17:9.) Esta es la misma idea que se da en 1 Pedro 4:8: “El amor cubre una multitud de pecados”. Por supuesto, la lealtad impide que se encubran los pecados graves contra Jehová y la congregación cristiana.
19. ¿En qué sentido cree todas las cosas el amor?
19 El amor ‘cree todas las cosas’. El amor es positivo, no negativo. No quiere decir que sea crédulo, pues no se apresura a creer informes sensacionalistas. Pero para que uno llegue a tener fe en Dios, ha de tener el deseo de creer. De modo que el amor no es escéptico ni excesivamente crítico. No se resiste a creer, como hace el ateo, que dice dogmáticamente que no hay Dios, y tampoco es como el agnóstico, que sostiene dogmáticamente que es imposible saber de dónde venimos, por qué estamos aquí y lo que encierra el futuro. La Palabra de Dios nos da respuestas confiables a todas estas preguntas. El amor también está presto para creer porque es confiado, y no es indebidamente suspicaz.
20. ¿Qué relación hay entre el amor y la esperanza?
20 El apóstol Pablo nos asegura asimismo que el amor ‘espera todas las cosas’. Dado que es positivo y no negativo, tiene esperanza firme en todo lo que se promete en la Palabra de Dios. Se nos dice: “El hombre que ara debe arar con esperanza, y el hombre que trilla debe hacerlo con esperanza de ser partícipe”. (1 Corintios 9:10.) Tal como el amor es confiado, también tiene esperanza, y siempre espera lo mejor.
21. ¿Qué garantía bíblica tenemos de que el amor aguanta?
21 Finalmente se nos garantiza que el amor ‘aguanta todas las cosas’. Es capaz de hacerlo en vista de lo que dice Pablo en 1 Corintios 10:13: “Ninguna tentación los ha tomado a ustedes salvo lo que es común a los hombres. Pero Dios es fiel, y no dejará que sean tentados más allá de lo que pueden soportar, sino que junto con la tentación también dispondrá la salida para que puedan aguantarla”. El amor hará que meditemos en los muchos ejemplos bíblicos de siervos de Dios que han aguantado, entre ellos el mayor ejemplo, Jesucristo, como se nos recuerda en Hebreos 12:2, 3.
22. Como hijos de Dios, ¿qué cualidad preeminente debemos esforzarnos por mostrar siempre?
22 No hay duda de que el amor (a·gá·pe) es la cualidad preeminente que nosotros como cristianos, testigos de Jehová, tenemos que cultivar, tanto en lo que no es o no hace, como en lo que es y hace. Como hijos de Dios, que siempre nos esforcemos por mostrar este fruto del espíritu de Dios. Si lo hacemos, nos pareceremos a él, pues, recordemos, “Dios es amor”.
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