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“Luchen tenazmente por la fe”La Atalaya 1998 | 1 de junio
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14, 15. a) ¿Qué significa edificarnos sobre nuestra “santísima fe”? b) ¿Cómo pudiéramos examinar la condición de nuestra armadura espiritual?
14 Primero, Judas nos dice que sigamos edificándonos sobre nuestra “santísima fe” (Judas 20). Como vimos en el artículo anterior, este es un proceso continuo. Somos como edificios que necesitan que se les siga reforzando contra el embate de los elementos (compárese con Mateo 7:24, 25). De modo que nunca nos confiemos demasiado. Por el contrario, determinemos en qué campos en particular hemos de seguir edificándonos sobre el fundamento de nuestra fe para ser soldados de Cristo más fuertes y más fieles. Repasemos con este fin los componentes de la armadura espiritual que se describe en Efesios 6:11-18.
15 ¿En qué condición se halla nuestra armadura espiritual? ¿Está nuestro “escudo grande de la fe” tan fuerte como debiera? Si pensamos en los últimos años, ¿vemos algunas señales de haber aflojado el paso, como faltar a las reuniones, perder el celo por el ministerio o el interés por el estudio personal? Estas son señales serias. Es preciso actuar inmediatamente para edificarnos y fortalecernos en la verdad (1 Timoteo 4:15; 2 Timoteo 4:2; Hebreos 10:24, 25).
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“Luchen tenazmente por la fe”La Atalaya 1998 | 1 de junio
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16. ¿Qué significa orar con espíritu santo, y qué deberíamos pedir a Jehová con regularidad?
16 Un segundo modo de mantenerse en el amor de Dios es seguir “orando con espíritu santo” (Judas 20). Esto significa orar bajo la influencia del espíritu de Jehová y en armonía con su Palabra inspirada. La oración es un medio fundamental de acercarnos a Jehová personalmente y expresarle nuestra devoción. Nunca debemos descuidar este maravilloso privilegio. Y cuando oremos, podemos pedir —pedir sin cesar— el espíritu santo (Lucas 11:13). Es la fuerza más poderosa que tenemos a nuestra disposición. Con esa ayuda, podemos mantenernos siempre en el amor de Dios y aguantar como soldados de Cristo.
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