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Jesús viene con estímuloApocalipsis... ¡se acerca su magnífica culminación!
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“Juan, a las siete congregaciones que están en el distrito de Asia: Que tengan bondad inmerecida y paz de parte de ‘Aquel que es y que era y que viene’, y de los siete espíritus que están delante de su trono,
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Jesús viene con estímuloApocalipsis... ¡se acerca su magnífica culminación!
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Aquí Juan se dirige a “siete congregaciones”, y más adelante en la profecía se nos dice cuáles son. Ese número, “siete”, aparece muchas veces en Revelación. Se refiere a lo completo, especialmente con relación a las cosas de Dios y de su congregación ungida. Puesto que durante el día del Señor la cantidad de congregaciones del pueblo de Dios por todo el mundo ha llegado a casi cien mil, podemos estar seguros de que la información que principalmente se dirige a las “siete congregaciones” de ungidos también aplica a todo el pueblo de Dios hoy. (Revelación 1:10.) Sí, Juan tiene un mensaje vital para todas las congregaciones de los testigos de Jehová y para todos los que se asocian con ellas por toda la faz de la Tierra.
3. a) En el saludo de Juan, ¿de dónde vienen “bondad inmerecida y paz”? b) ¿Qué expresión del apóstol Pablo es similar al saludo de Juan?
3 “Bondad inmerecida y paz”... ¡cuán deseables son, y especialmente cuando comprendemos Quién es su fuente! Fluyen del Señor Soberano Jehová mismo, el “Rey de la eternidad”, quien vive “de tiempo indefinido a tiempo indefinido”. (1 Timoteo 1:17; Salmo 90:2.) Implicados en esto están también “los siete espíritus”, un término que indica que la fuerza activa o espíritu santo de Dios está en pleno funcionamiento, impartiendo entendimiento y bendición a todos los que prestan atención a la profecía. También desempeña un papel de importancia en esto “Jesucristo”, de quien después Juan escribió: “Estaba lleno de bondad inmerecida y verdad”. (Juan 1:14.) Como se ve, el saludo de Juan tiene los mismos elementos que menciona el apóstol Pablo al fin de su segunda carta a la congregación de Corinto: “La bondad inmerecida del Señor Jesucristo y el amor de Dios y la participación en el espíritu santo estén con todos ustedes”. (2 Corintios 13:14.)
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