BIBLIOTECA EN LÍNEA Watchtower
Watchtower
BIBLIOTECA EN LÍNEA
español
  • BIBLIA
  • PUBLICACIONES
  • REUNIONES
  • Una mujer sensata
    La Atalaya 2009 | 1 de julio
    • Ejemplos de fe

      Una mujer sensata

      EN CUANTO vio al joven, Abigail se dio cuenta de que un grave peligro se les venía encima. Era obvio que estaba aterrorizado... y con razón. Cuatrocientos guerreros se dirigían hacia ellos dispuestos a matar a todos los varones de la casa. Pero ¿por qué iban a hacer algo así?

      Por culpa de Nabal, el esposo de Abigail. Como era habitual en él, se había comportado de forma cruel e insolente. Pero esta vez se había metido con la persona equivocada: el comandante de un grupo de leales y experimentados guerreros. De ahí que uno de los trabajadores de Nabal —quizás un pastor— fuera a contárselo a Abigail, con la esperanza de que a ella se le ocurriera algo para evitar aquella matanza. Sin embargo, ¿qué podía hacer una mujer contra semejante ejército?

  • Una mujer sensata
    La Atalaya 2009 | 1 de julio
    • “Les gritó reprensiones”

      Pero ahora la situación estaba peor que nunca. Nabal había ofendido ni más ni menos que a David, el fiel siervo de Dios a quien el profeta Samuel había ungido como sucesor del rey Saúl (1 Samuel 16:1, 2, 11-13). Escapando de la furia asesina de este celoso rey, David y sus 600 hombres se habían refugiado en el desierto.

  • Una mujer sensata
    La Atalaya 2009 | 1 de julio
    • ¡Se puso furioso! Según el joven que le describió la escena a Abigail, Nabal “les gritó reprensiones” a los mensajeros. Alegando que David no era más que un esclavo fugitivo, se negó a compartir con ellos su pan, agua y carne. Incluso se burló de él, tratándolo como a un don nadie. Es posible que Nabal lo despreciara tanto como lo hacía Saúl. Pero Jehová no opinaba igual: él amaba a David y, en lugar de considerarlo un esclavo rebelde, lo veía como el futuro rey de Israel (1 Samuel 25:10, 11, 14).

  • Una mujer sensata
    La Atalaya 2009 | 1 de julio
    • En realidad, Abigail ya había dado el primer paso para corregir el terrible error de Nabal. A diferencia de él, ella había estado dispuesta a escuchar. El joven siervo describió a Nabal como alguien que “no sirve para nada” y a quien “no se le puede hablar” (1 Samuel 25:17).c Nabal se creía tan importante que no escuchaba a nadie. Esta actitud arrogante todavía es muy común hoy día. Pero Abigail no era así, y su criado lo sabía. Sin duda, esa fue la razón por la que acudió a ella.

Publicaciones en español (1950-2026)
Cerrar sesión
Iniciar sesión
  • español
  • Compartir
  • Configuración
  • Copyright © 2026 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania
  • Condiciones de uso
  • Política de privacidad
  • Configuración de privacidad
  • JW.ORG
  • Iniciar sesión
Compartir