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El avestruz y la cigüeña¡Despertad! 1987 | 8 de enero
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Los avestruces, por contraste, son polígamos y las hembras no se preocupan demasiado por sus huevos. A estos se les junta en un nido comunal, pero algunos huevos se dejan fuera de este. Cuando los avestruces perciben algún peligro, abandonan temporalmente sus huevos o los polluelos.
Ese aparente descuido armoniza con la descripción que la Biblia da de la hembra del avestruz: “Porque deja sus huevos a la tierra misma [...] y olvida que algún pie puede aplastarlos [...] Ella sí trata a sus hijos bruscamente, como si no fueran suyos”. (Job 39:14-16.) “Pocos lectores de la Biblia se dan cuenta de la exactitud de este pasaje”, declaran los ornitólogos Dr. R. C. Murphy y Dr. D. Amadon.
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El avestruz y la cigüeña¡Despertad! 1987 | 8 de enero
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Muy apropiadamente habla la Biblia de la hembra del avestruz al decir: “Dios ha hecho que ella olvide la sabiduría”. (Job 39:17.) ¿Da esto a entender que el Creador cometió un error? De ninguna manera. En efecto, el aparente descuido del avestruz contribuye a su protección. Los huevos que descuidadamente se dejan fuera del nido a veces hacen falta para alimentar a nuevos polluelos. Además, dado que el avestruz carece de dientes, los objetos naturales que ingiere, como las piedras, son una importante ayuda para la digestión.
Cuando un avestruz abandona sus huevos o los polluelos, esto distrae al enemigo. A veces, al hacer esto, demuestran una valentía sorprendente. Hubo un avestruz en particular que al ver un camión que se le acercaba, ¡abandonó sus polluelos y emprendió una carrera hacia el vehículo! Ya cerca de este, cambió de dirección arrimándose a él con un ala caída, fingiendo que estaba herida.
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