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Se recompensa la integridad de JobLa Atalaya 1998 | 1 de mayo
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Pero Job no debía regodearse con la humillación de ellos. De hecho, Jehová le mandó orar a favor de sus acusadores. Job hizo tal como él le ordenó, y por ello Jehová lo bendijo. Primero, curó su espantosa enfermedad. Luego, los hermanos, hermanas y anteriores compañeros de Job fueron a él para consolarlo, “y procedieron a darle, cada cual, una pieza de moneda y, cada cual, un anillo de oro”.a Además, Job “llegó a tener catorce mil ovejas y seis mil camellos y mil yuntas de reses vacunas y mil asnas”.b Y la esposa de Job debió reconciliarse con él. Con el tiempo, se bendijo a Job con siete hijos y tres hijas, y él vivió para ver cuatro generaciones de sus descendientes (Job 42:10-17).
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Se recompensa la integridad de JobLa Atalaya 1998 | 1 de mayo
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a No puede determinarse el valor de “una pieza de moneda” (hebreo, qesi·táh). Ahora bien, con “cien piezas de moneda” se compró en los días de Jacob una porción considerable de terreno (Josué 24:32). Por lo tanto, “una pieza de moneda” de cada visitante probablemente fue más que un regalo testimonial.
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