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El Dios verdadero predice liberaciónLas profecías de Isaías, una luz para toda la humanidad II
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19, 20. a) ¿De qué manera lleva Jehová ahora su litigio a un clímax? b) ¿Qué sucesos alentadores para su pueblo profetiza Jehová, y a quién utilizará para que se produzcan?
19 Jehová lleva ahora su litigio a un clímax impactante. Está a punto de presentar su respuesta a la prueba más difícil de la divinidad: la capacidad de predecir el futuro con exactitud. Un biblista llamó a los cinco versículos siguientes del capítulo 44 de Isaías un “poema de la trascendencia del Dios de Israel”, el único Creador y Revelador del futuro y la única esperanza de liberación de Israel. El pasaje va cobrando más y más intensidad hasta alcanzar el punto culminante con el anuncio del nombre del personaje que liberará a la nación del yugo babilónico.
20 “Esto es lo que ha dicho Jehová, tu Recomprador y el Formador de ti desde el vientre: ‘Yo, Jehová, estoy haciendo todo, extendiendo los cielos, yo solo, tendiendo la tierra. ¿Quién estuvo conmigo? Estoy frustrando las señales de los de habla vacía, y soy Aquel que hace que los adivinos mismos actúen locamente; Aquel que vuelve a los sabios al revés, y Quien torna hasta el conocimiento de ellos en tontedad; Quien hace que se realice la palabra de su siervo, y Quien lleva a cabo por completo el consejo de sus propios mensajeros; Aquel que dice de Jerusalén: “Será habitada”, y de las ciudades de Judá: “Serán reedificadas, y levantaré sus lugares desolados”; Aquel que dice a la profundidad acuosa: “Evapórate; y secaré todos tus ríos”; Aquel que dice de Ciro: “Es mi pastor, y todo aquello en que me deleito él lo llevará a cabo por completo”; aun en mi decir de Jerusalén: “Será reedificada”, y del templo: “Te será colocado tu fundamento”’.” (Isaías 44:24-28.)
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El Dios verdadero predice liberaciónLas profecías de Isaías, una luz para toda la humanidad II
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22. Explique en qué sentido se evapora el río Éufrates.
22 Los adivinos no cuentan con la inspiración de Dios, así que por lo general no se atreven a ser muy precisos en sus predicciones por miedo de que el tiempo demuestre que estaban equivocados. Jehová, en cambio, revela a través de Isaías el mismísimo nombre de aquel de quien se valdrá para liberar a Su pueblo del cautiverio a fin de que regresen a su tierra y reconstruyan Jerusalén y el templo. Se llama Ciro, y se le conoce como Ciro el Grande de Persia. Jehová también facilita detalles de la estrategia que aquel utilizará para penetrar en el sólido y complejo sistema defensivo de Babilonia. La ciudad estará protegida por altas murallas y por canales que la atravesarán y rodearán. Ciro sacará partido de uno de los principales elementos de tales defensas: el río Éufrates. Según los historiadores antiguos Heródoto y Jenofonte, Ciro lo desvió en cierto punto río arriba y, cuando el nivel de las aguas bajó lo suficiente, sus soldados avanzaron por su lecho. En lo que respecta a la protección que brinda a Babilonia, el poderoso Éufrates se evapora.
23. ¿Qué constancia escrita hay del cumplimiento de la profecía de que Ciro liberaría a Israel?
23 ¿Y qué puede decirse de la promesa de que Ciro liberará al pueblo de Dios y se encargará de la reedificación de Jerusalén y su templo? En una proclamación oficial recogida en la Biblia, el propio Ciro declara: “Esto es lo que ha dicho Ciro el rey de Persia: ‘Todos los reinos de la tierra me los ha dado Jehová el Dios de los cielos, y él mismo me ha comisionado para que le edifique una casa en Jerusalén, que está en Judá. Cualquiera que haya entre ustedes de todo su pueblo, resulte su Dios estar con él. Así, pues, que suba a Jerusalén, que está en Judá, y reedifique la casa de Jehová el Dios de Israel —él es el Dios verdadero— la cual estaba en Jerusalén’” (Esdras 1:2, 3). De este modo se cumple totalmente la palabra de Jehová comunicada mediante Isaías.
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