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“Pastores de acuerdo con mi corazón”Dios nos habla mediante Jeremías
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4. ¿Quiénes tienen a su cargo el rebaño de Dios, y con qué actitud llevan a cabo su labor?
4 La promesa divina tuvo un importante cumplimiento en el Pastor Principal de las ovejas de Jehová, a saber, Jesús, quien vino a ser Cabeza de la congregación cristiana. Él se llamó a sí mismo “el pastor excelente”, pues mostró genuina compasión por aquellos que tenía a su cargo (Juan 10:11-15). Actualmente, Jehová cuida de su rebaño en la Tierra mediante subpastores, tanto hermanos ungidos de la clase del esclavo fiel y discreto como ancianos diligentes de la “gran muchedumbre” (Rev. 7:9). Todos ellos procuran manifestar el espíritu de entrega de Jesucristo y, como él, alimentan y aman a la congregación. ¡Ay de cualquiera que descuide a sus hermanos, que sea tirano o que los trate con dureza o arrogancia! (Mat. 20:25-27; 1 Ped. 5:2, 3.) ¿Qué busca Jehová en los pastores cristianos? ¿Qué nos enseñan los escritos de Jeremías sobre las actitudes y los motivos con que los ancianos deben llevar a cabo su labor? Analicemos su papel de ayudantes y protectores, el de maestros dentro y fuera de la congregación y el de jueces.
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“Pastores de acuerdo con mi corazón”Dios nos habla mediante Jeremías
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6 Como si de pastores literales se tratara, los superintendentes no pueden descuidar a la congregación. Ancianos, ¿están ustedes alerta a cualquier señal de sufrimiento de parte de sus hermanos y están listos para acudir en su auxilio sin demora? El sabio rey Salomón escribió: “Debes conocer positivamente la apariencia de tu rebaño. Fija tu corazón en tus hatos” (Pro. 27:23). Aunque estas palabras hacen hincapié en la laboriosidad del pastor literal, en principio pueden aplicarse al cuidado que los pastores espirituales dispensan a la congregación. Es oportuno, pues, que los ancianos se pregunten: “¿Estoy combatiendo de manera consciente cualquier tendencia que tenga a dominar a los demás?”. El mismo hecho de que Pedro dijera “enseñoreándose de los que son la herencia de Dios” indica que es perfectamente posible que un anciano se comporte de esta manera. ¿Qué pueden hacer, entonces, los ancianos para que “el rebaño se eche”, según la descripción que se encuentra en Jeremías 33:12? (Léase.) Los padres y las madres sin cónyuge, las viudas, las familias con padrastros o madrastras, los viejos y los jóvenes están entre quienes precisan atención y asistencia especiales.
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