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El juicio de la infame rameraApocalipsis... ¡se acerca su magnífica culminación!
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25. a) ¿Qué simboliza el contenido de la “copa de oro que estaba llena de cosas repugnantes”? b) ¿En qué sentido está borracha la ramera simbólica?
25 Note ahora lo que la ramera tiene en la mano. Juan debe haber contenido el aliento al verlo... ¡una copa de oro “llena de cosas repugnantes y de las inmundicias de su fornicación”! Esta es la copa que contiene el “vino de la cólera de su fornicación”, con el cual ha emborrachado a todas las naciones. (Revelación 14:8; 17:4.) Por fuera parece espléndida, pero su contenido es repugnante, inmundo. (Compárese con Mateo 23:25, 26.) Contiene todas las prácticas y mentiras asquerosas que la gran ramera ha usado para seducir a las naciones y someterlas a su influencia. Más repugnante aún es que Juan ve que la ramera misma está embriagada, ¡borracha con la sangre de los siervos de Dios! De hecho, más tarde leemos que “en ella se halló la sangre de profetas y de santos y de todos los que han sido degollados en la tierra”. (Revelación 18:24.) ¡Qué terrible culpa por sangre derramada!
26. ¿Qué prueba hay de que Babilonia la Grande tiene culpa de derramamiento de sangre?
26 Por siglos el imperio mundial de la religión falsa ha derramado mares de sangre. Por ejemplo, en el Japón medieval los templos de Kyoto fueron transformados en fortalezas, y monjes guerreros, invocando “el santo nombre de Buda”, combatieron unos con otros hasta que por las calles corrían ríos de sangre. En el siglo XX, los clérigos de la cristiandad marcharon con los ejércitos de sus países respectivos, y estos se degollaron unos a otros, con la pérdida de por lo menos cien millones de vidas. En octubre de 1987 el ex presidente estadounidense Nixon dijo: “El siglo XX ha sido el más sangriento de la historia. Más gente ha muerto en las guerras de este siglo que en todas las guerras de antes”. Dios pronuncia su juicio contra las religiones del mundo por la participación que han tenido en todo esto; Jehová detesta “manos que derraman sangre inocente”. (Proverbios 6:16, 17.) Antes, Juan oyó un clamor proveniente del altar: “¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?”. (Revelación 6:10.) Babilonia la Grande, la madre de las rameras y de las cosas repugnantes de la Tierra, estará profundamente implicada cuando llegue el tiempo de dar contestación a esa pregunta.
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Solución de un misterio impresionanteApocalipsis... ¡se acerca su magnífica culminación!
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1. a) ¿Cómo reacciona Juan al ver a la gran ramera y su temible montura, y por qué? b) ¿Cómo reacciona hoy día la clase Juan a medida que los sucesos van cumpliendo la visión profética?
¿CÓMO reacciona Juan al ver a la gran ramera y su temible montura? Él mismo contesta: “Pues, al alcanzar yo a verla, me admiré con gran admiración”. (Revelación 17:6b.) La imaginación humana por sí sola nunca podría evocar una vista como aquella. Sin embargo, allí está —allá en un desierto—: ¡una ramera disoluta montada sobre una horrible bestia salvaje de color escarlata! (Revelación 17:3.) Hoy día la clase Juan también se admira con gran admiración a medida que los sucesos van cumpliendo la visión profética. Si la gente del mundo pudiera verla, exclamaría: ‘¡Increíble!’, y los gobernantes del mundo dirían algo parecido: ‘¡Inconcebible!’. Pero la visión se convierte en una sorprendente realidad en nuestros días. El pueblo de Dios ya ha participado notablemente en el cumplimiento de la visión, y esto les asegura que el cumplimiento de la profecía seguirá adelante hacia su sorprendente culminación.
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