Después de alistar muchos otros puntos en apoyo de su punto de vista, concluye así: “Por todas estas razones, juzgo que la fidelidad marital es un gran valor para los individuos, los matrimonios, las familias, y la entera estructura social.”
... Este punto de vista armoniza con el del originador del matrimonio, Jehová Dios, quien declara: “Que el matrimonio sea honorable entre todos, y el lecho conyugal sea sin contaminación, porque Dios juzgará a los fornicadores y a los adúlteros.”—Heb. 13:4; Pro. 5:15-23.