Dionisio, el Baco romano, fué uno de éstos, quien, como el dios del vino y la borrachera, presidía los viñedos.
... Que esta descripción por el apóstol Pedro verdaderamente concuerda con las fiestas griegas es confirmado por historiadores seglares quienes nos dicen que las fiestas en honor a Dionisio (Baco) eran “acompañadas de orgías vergonzosas—con bailes desenfrenados, parrandas turbulentas, música excitante, y demostraciones frenéticas”.