Miércoles 16 septiembre
Pastoreen el rebaño de Dios que está a su cuidado, sirviendo de superintendentes (1 Ped. 5:2).
Los ancianos son hombres muy ocupados. Por un lado, son evangelizadores (2 Tim. 4:5). Dan un buen ejemplo en el ministerio, organizan la predicación en el territorio local y nos enseñan a predicar y enseñar bien. Por otro lado, son jueces imparciales y misericordiosos. Cuando alguien comete un pecado grave, se esfuerzan por ayudarlo a recuperar su amistad con Jehová. Pero al mismo tiempo se aseguran de mantener limpia la congregación (1 Cor. 5:12, 13; Gál. 6:1). Sobre todo, los ancianos son pastores (1 Ped. 5:1-3). Presentan discursos bíblicos bien preparados, procuran conocer a todos los hermanos de la congregación y hacen visitas de pastoreo. Además, algunos colaboran en la construcción y el mantenimiento de Salones del Reino, en la organización de asambleas regionales, en los Comités de Enlace con los Hospitales, en los Grupos de Visita a Pacientes y en otras responsabilidades. ¡Cuántas cosas hacen por nosotros! w24.10 42:9
Jueves 17 septiembre
Así como en Adán todos están muriendo, así también en el Cristo todos recibirán vida (1 Cor. 15:22).
El concepto bíblico de la redención se refiere a quedar absueltos o liberados gracias al pago del rescate. El apóstol Pedro lo expresó así: “Ustedes saben que no fue con cosas que se corrompen —con plata o con oro— con lo que fueron liberados [literalmente, “rescatados”, “redimidos”] de la forma de vida inútil que les transmitieron sus antepasados. Más bien, fue con sangre valiosa, como la de un cordero sin ningún defecto ni mancha, la sangre de Cristo” (1 Ped. 1:18, 19; nota). Gracias al rescate, podemos ser liberados del pecado y la muerte, que causan tanto sufrimiento (Rom. 5:21). Sin duda, les estamos profundamente agradecidos a Jehová y a Jesús por habernos redimido mediante la valiosa sangre o vida de Jesús. w25.02 6:15, 16
Viernes 18 septiembre
El hombre que siempre está en guardia es feliz (Prov. 28:14).
¿Cómo podemos protegernos ante las tentaciones? Veamos lo que nos enseña el capítulo 7 de Proverbios. Allí se habla de un joven que cometió un pecado sexual grave con una mujer inmoral. El versículo 22 indica que él fue tras ella “de repente”. Pero los versículos anteriores revelan que en realidad él dio varios pasos que poco a poco lo llevaron a ese pecado. ¿Cuáles fueron esos pasos? Primero, pasó al anochecer “por la calle cerca de la esquina de aquella mujer”. Luego, caminó en dirección a la casa de ella (Prov. 7:8, 9). Después, cuando vio a la mujer, no se dio media vuelta y se alejó. En vez de eso, dejó que lo besara y que le hablara de los sacrificios de paz que había ofrecido, tal vez intentando convencerlo de que no era una mala persona (Prov. 7:13, 14, 21). Si el joven no hubiera dado estos pasos, habría evitado la tentación y no habría cometido el pecado. w24.07 29:8, 9, 19