15 Porque ustedes no recibieron un espíritu de esclavitud que les haga volver a tener miedo, sino que recibieron un espíritu que los adopta como hijos, el espíritu que nos motiva a exclamar: “¡Abba, Padre!”.+
23 No solo eso, también nosotros mismos, sí, nosotros que tenemos las primicias —es decir, el espíritu—,+ nos lamentamos en nuestro interior+ mientras esperamos con mucho deseo la adopción como hijos,+ la liberación por rescate de nuestros cuerpos.+
29 Porque a los que primero dirigió su atención* también los escogió de antemano para que fueran moldeados a la imagen de su Hijo,+ a fin de que él fuera el primogénito+ entre muchos hermanos.+
4 Pero, cuando se cumplió el tiempo fijado, Dios envió a su Hijo, que nació de una mujer+ y nació bajo la ley,+5 para que comprara y liberara a los que estaban bajo la ley,+ y así nosotros pudiéramos ser adoptados como hijos.+
3¡Miren qué amor tan grande nos tiene el Padre+ que se nos llama hijos de Dios!+ Y eso es lo que somos. Por eso el mundo no nos conoce,+ porque no ha llegado a conocerlo a él.+