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Una ‘pequeña fugitiva’ escapa de un tratamiento no deseado¡Despertad! 1981 | 22 de febrero
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que se les ofrezca. Ningún médico puede estar seguro de que una persona morirá si no recibe una transfusión, o de que vivirá si la recibe. . . . El principio es importante y está relacionado con la libertad de los ciudadanos. Lo mismo es cierto de cualquier otro tratamiento médico, y sea que tenga razón o no, la gente tiene derecho a decidir.”
¡“La gente tiene derecho a decidir”! ¡Qué cierto es eso, especialmente cuando el derecho que los padres ejercen está fundado en la ley perfecta de Dios!—Hech. 15:28, 29; Sal. 19:7, 9.
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El arte de ser abuelos¡Despertad! 1981 | 22 de febrero
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El arte de ser abuelos
CUANDO nuestro hijo llegó a ser padre, tuvo comienzo una nueva serie de relaciones, una que tenía que ver con padres e hijos... y no pasemos por alto a la abuela y el abuelo. El sabio dijo en Proverbios 17:6: “La corona de los ancianos son sus nietos; el orgullo de los hijos son sus padres.”—Versión Popular.
Se podía ver la aplicación práctica de este texto bíblico en uno de los principales hospitales de maternidad de Sydney, Australia. El ascensor en el que volvimos a la planta baja estaba lleno de una interesante variedad de abuelos que claramente tenían la responsabilidad de cuidar de nietos en familias a las cuales les habían llegado nuevos miembros. La paciencia, la atención y el cariño, junto con las canas, identificaban a las abuelas y los abuelos. Hoy ellos tenían a su cargo los nietos, y era obvio que esto agradaba mucho a la mayoría de ellos.
Pero el ser abuelo o abuela envuelve más que el cuidar a los niños de sus hijos de vez en cuando. Hay que tomar en cuenta la posición de los padres, así como el efecto de largo alcance que las palabras y acciones de los abuelos tendrán en los nietos. Como es cierto en el caso de todas las relaciones en esta época, las relaciones de los abuelos con el resto de la familia pueden estar acompañadas de problemas, peligros y, a veces, angustias. El ser abuelos respetados (pues no podemos ganar el amor a la fuerza) presenta un desafío.
Consideremos juntos el arte de ser abuelos.
¿Qué hay del dar regalos?
¿Cuántas veces ha oído usted decir en tono despreocupado: “Oh, sus abuelos los tienen mimados”? Deseosos de participar de la felicidad que proviene de dar, a la mayoría de nosotros los que somos abuelos nos gusta dar regalos o juguetes a los niños, pero algunos lo hacemos con demasiada frecuencia. En los países más prósperos no es nada raro entrar en el cuarto de los nietos y hallar lo que parece una verdadera juguetería de juguetes mecánicos o muñecos felposos y hasta televisores
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