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Ponderando las noticiasLa Atalaya 1974 | 15 de agosto
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eso es lo que el Creador nos dice que hagamos. Si se cometen males contra sus siervos, Dios nos asegura que él pagará.—Isa. 2:2-4; Rom. 12:17-19.
Es verdad que la gente que lo rodea quizás desee hacerse justicia a sí misma. Pero si usted considera de valor la vida, ¿qué es más razonable... prestar atención al consejo de la Fuente y Sostenedor de la vida, o imitar a los hombres mortales?
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¿Es glotonería?La Atalaya 1974 | 15 de agosto
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¿Es glotonería?
NUESTRO Creador, Jehová Dios, quiere que disfrutemos de alimento y bebida. El inspirado escritor del libro bíblico de Eclesiastés declaró: “En cuanto al hombre no hay nada mejor que el que coma y en realidad beba y haga que su alma vea el bien a causa de su duro trabajo. Esto . . . proviene de la mano del Dios verdadero.”—Ecl. 2:24.
Puesto que el alimento y la bebida realmente son dádivas de Dios al hombre, deben usarse en armonía con su voluntad. Tal como Jehová Dios no quiere que nadie pierda su dignidad por beber en exceso, tampoco quiere que nadie abuse en el comer y así se perjudique. Si no fuese por los ciclos naturales que Jehová Dios hizo que se pusieran en operación para sustentar la vida, no tendríamos alimento. Por consiguiente, mostramos aprecio apropiado a esto comiendo con moderación. Por otra parte, la persona que con voracidad se entrega a comer con exceso craso siempre que tiene la oportunidad es un glotón falto de aprecio.
La ley mosaica ilustra precisamente cuán serio es esto. En el caso de un hijo rebelde que abusaba de la comida y la bebida, la ley prescribía la pena de muerte. (Deu. 21:19-21) En las Escrituras Griegas Cristianas también, se muestra claramente que la glotonería es algo que ha de evitarse. Aunque un poeta cretense había mencionado lo común que era la glotonería entre su pueblo, el apóstol Pablo aconsejó a Tito que los hombres nombrados para ser superintendentes cristianos no deberían ser individuos faltos de gobierno de sí mismos.—Tito 1:7, 8, 12.
Hay factores que hacen de la glotonería o el comer con exceso una ofensa grave. En el caso de una persona que come en exceso glotonamente, su deseo de alimento se ha salido de control. Consume el alimento ávidamente sin considerar el hecho de que no tiene el derecho de abusar de los dones de Dios. Por consiguiente, al desobedientemente abusar del alimento y convertirse en glotón, no muestra amor a Jehová Dios. ¿Por qué? Porque, como dice la Biblia: “Esto es lo que el amor de Dios significa: que observemos sus mandamientos.”—1 Juan 5:3.
Por otra parte, también, el comer en exceso conduce a pereza mental y física. En particular la persona que engorda por comer en exceso tiende a holgazanear y participa de poco esfuerzo físico. El proverbio bíblico resume bien lo que a menudo es el resultado: “El glotón [vendrá] a parar en la pobreza, y el adormecimiento vestirá a uno de meros andrajos.”—Pro. 23:21.
El comer en exceso también puede resultar en daño físico. Tocante al exceso de peso u obesidad, la Illustrated Medical and Health Encyclopedia hace notar:
“Por largo tiempo se ha reconocido [la obesidad] como un factor que contribuye a muchas enfermedades, especialmente entre los ancianos y los que están envejeciendo. Por lo general se ha descubierto que la gente gorda es más susceptible a las perturbaciones del corazón, ciertas clases de
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