2 Y dejen de amoldarse a este sistema;+ más bien, transfórmense renovando su mente,+ para que comprueben por ustedes mismos+ cuál es la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios.
16 Porque nada de lo que hay en el mundo —los deseos de la carne,+ los deseos de los ojos+ y la ostentación de las cosas que uno tiene—* proviene del Padre, sino que proviene del mundo.